Argentina volvera a importar carne de cerdo de los EEUU

Argentina, después de 26 años, volverá a comprar carne de cerdo a los Estados Unidos. Así lo confirmaron fuentes del Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Se aprobó un protocolo de importación con los estándares sanitarios de la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE), que garantizarán la sanidad e inocuidad de la carne de cerdo que ingrese proveniente de los Estados Unidos, indica Infobae.

Recordemos que los productores locales habían alertado sobre el peligro que significaría esta importación en cuestiones sanitarias, ya que en Estados Unidos existe la enfermedad del síndrome respiratorio y reproductivo porcino, que afecta a la producción. Aunque es bajo el riesgo de transmisión por carne, la enfermedad una vez que se instala, afecta la productividad.

En la actualidad, Estados Unidos es el principal exportador mundial de carne porcina, comercializando al exterior casi el 30% del total de su producción y generando ingresos por USD 6.500 millones. Japón, México y Canadá son los tres principales destinos.

Las negociaciones para concretar esta operación comenzaron en agosto del año pasado, durante la visita que realizó a la Argentina el Vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

El director de la consultora DNI, Marcelo Elizondo, consideró que entre Argentina y Estados Unidos “se están intercambiando gestos de apertura y reciprocidad”, porque Estados Unidos concedió la dispensa del pago de aranceles para el aluminio y el acero y antes incorporó a nuestro país al sistema garantizado de preferencias para que 500 productos argentinos puedan ingresar al mercado norteamericano con arancel cero y ahora está solicitando a la Argentina poder vender carne de cerdo.

“El gobierno de Estados Unidos actúa por reciprocidad”, aseguró el analista internacional.

Miguel Ponce, Director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior del Siglo XXI, sostuvo que la decisión de Argentina de importar carne de cerdo de Estados Unidos, “está relacionado con los efectos directos e indirectos de la denominada guerra comercial entre China y Estados Unidos, donde los sobre stocks que queden sin colocar de ambos países, van a intentar colocarse en otra parte del mundo, particularmente en Latinoamérica”, dijo Ponce.

Además, proyectó que esta decisión del gobierno argentino afectará a los productores porcinos de nuestro país que siempre mostraron resistencia a la apertura de la importación y agravará al frente externo, “ya que el rojo comercial de este año podría duplicarse en comparación con el 2017”.

El presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, Juan Uccelli, se mostró preocupado por el anuncio y alertó sobre el impacto negativo que el mismo tendrá en la producción local, “en nuestro país existen 4.600 establecimientos que producen cerdos y más o menos son 38.000 los puestos de trabajo en la cadena de valor.

Con el ingreso de carne porcina de Estados Unidos podrían desaparecer la mitad de los establecimientos productivos, porque es imposible competir con un león herido y hambriento como Estados Unidos luego de lo que le sucedió con China”.

Además, Uccelli se refirió al aumento que han tenido los costos de producción que generan una caída en la competitividad de los productores argentinos, “el Gobierno nos pide que seamos más eficientes para ser más competitivos y es algo que compartimos, pero no nos ayuda para nada el tremendo peso que tienen los aumentos de impuestos, energía, fletes, y el último regalito desde febrero, el saldo del IVA técnico y el IVA inversiones que se trasladan a costos.

Queremos ser competitivos y hacen todo lo posible para que seamos cada vez menos competitivos, total podemos importar desde países que tienen todos los beneficios para el que produce y agrega valor. Cambiamos y trabajamos para ayudar al mundo, pero a costa de los argentinos”.

El anuncio de la importación de carne de cerdo procedente de Estados Unidos surgió en una semana donde el Departamento de Agricultura norteamericano registró operaciones de compra de soja por parte de Argentina.

Por los efectos de la sequía se perderían unos 16 millones de toneladas de soja y ante la falta de mercadería las industrias necesitan abastecerse de la misma comprando en otros mercados. Un operador del mercado de granos comentaba: “Argentina viene importando soja desde hace tiempo, como por ejemplo a Paraguay, y no nos debería asustar la importación siempre y cuando la misma no perjudique a la producción local”.

En el ámbito agroindustrial, en la agenda de Argentina y Estados Unidos hay temas pendientes por resolver: por un lado se aguarda que el gobierno de Donald Trump anuncie el retorno de la carne vacuna de nuestro país, y lo otro es la aplicación de elevados aranceles por parte de Estados Unidos al biodiesel argentino, que significó el cierre del mercado norteamericano para los productores locales, quienes ahora están buscando como alternativa comercializar con la Unión Europea y en las últimas horas apareció como alternativa el mercado de Canadá.

Fuente: El sitio porcino

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