El mercado tailandés, en general, presenta características que le confieren indudable atractivo como mercado de interés para cualquier exportador: tiene una gran dimensión (cerca de 70 millones de consumidores), cuenta con ciudades densamente pobladas y buenas infraestructuras, recibe gran cantidad de turistas (en 2019 recibió 40 millones de visitantes y Bangkok fue la ciudad más visitada del mundo en ese año), hace frontera con diversos países del sudeste asiático (Myanmar, Camboya, Laos y Malasia, y está muy próximo a Vietnam), dispone de una situación política y económica estable, cuenta con un aceptable grado de industrialización (especialmente una potente industria agroalimentaria), una eficaz y moderna estructura de distribución minorista (especialmente un potente canal HORECA) y un significativo grado de internacionalización; la tasa de paro es muy baja (1,5%), el coste del dinero es bajo (el 0,50%) y la inflación reducida (1,1%); y ocupa el puesto 27 mundial en el índice “Doing Business”. Sin embargo, también hay que señalar que es un mercado con un bajo poder adquisitivo promedio (menos de 7.000€/hab./año), los salarios son bajos y es relativamente escasa la clase media, existiendo un gran desequilibrio en el reparto de la riqueza con una clase alta muy rica y una clase baja con reducida capacidad de compra.

En la actualidad, buena parte de la producción nacional de cerdos se lleva a cabo en granjas modernas, bien tecnificadas y con altos controles sanitarios, aunque aún se mantienen cerca de un 20% de la producción en manos de pequeñas granjas no tecnificadas y que representan importantes riesgos para la sanidad animal de la producción porcina global del país. 3 grandes grupos industriales tailandeses ya controlan cerca del 80% de la producción porcina nacional.

A pesar del fuerte impacto de la PPA en toda Asia del este, hasta finales de 2020 Tailandia había conseguido mantenerse al margen de la epidemia, incluso a pesar de la aparición de ésta en países vecinos como Myanmar, Camboya y Laos. No obstante, a finales de septiembre de 2019 ya se detectaron en Tailandia algunos focos de PPA, en principio de escasa importancia, pero suficientemente preocupantes para las autoridades tailandesas, habida cuenta de la fuerte incidencia de la producción porcina en la economía del país. En cualquier caso, durante el periodo de impacto de la PPA en Asia, Tailandia ha visto cómo crecían con fuerza sus exportaciones a China y otros mercados asiáticos, razón por la cual se implantaron en Tailandia severas medidas de control de la producción en las zonas afectadas, lo cual provocó en 2020 un significativo descenso de la producción nacional (en torno al 11,5%).

Se trata de un mercado en el que está bastante arraigado el consumo de carne de cerdo, la cual representa la 2ª fuente proteica de los consumidores tailandeses (la 1ª es el pollo, que supone el 55% del consumo cárnico, seguida del cerdo que representa el 34%). En los últimos 10 años, el consumo de carne de cerdo en Tailandia habría crecido en torno a un 20% hasta alcanzarse un consumo per cápita del orden de los 16kg/hab./año en 2020. Tan solo algo menos del 10% de dicho consumo correspondería a elaborados de porcino, de forma que más del 90% de la carne consumida por los tailandeses sería en forma de carne fresca.

En 2020 Tailandia importó 33.760 toneladas de carne y elaborados de porcino (un 77% de despojos, un 2,2% de carnes congeladas, un 2% de tocino, un 16,6% de preparaciones y conservas de porcino y un 1,5% de jamones y embutidos curados). España solo ocupó un 7º lugar como proveedor del mercado porcino tailandés (por detrás de Alemania, Italia, China, Países Bajos, Dinamarca y Brasil); de hecho, las exportaciones españolas de porcino a Tailandia solo representaron en 2020 el 3,4% de todas las importaciones de porcino del mercado tailandés. A su vez, en dicho año Tailandia exportó cerca de 60.000 toneladas de carne de porcino, indicando un importante saldo comercial exterior positivo en esta línea de producto.

Los productos alimentarios españoles, en general, están cada vez más presentes en Tailandia. Si bien, el mercado principal de Bangkok, actualmente se encuentran productos como aceite de oliva o embutidos en zonas turísticas como Phuket y las zonas costeras del Mar de Andamán y el Golfo de Tailandia. El poder adquisitivo creciente de la sociedad tailandesa, el interés por la cocina mediterránea y un estilo de vida saludable han permitido que los productos españoles se hayan introducido de forma satisfactoria en el mercado tailandés.

A pesar de todo, España no tiene todavía entre los consumidores tailandeses una imagen gastronómica demasiado significativa, desde luego mucho menos que la italiana o francesa. Por lo que “la procedencia española” todavía no contribuye suficientemente al consumo de productos de España, a pesar del interés cada vez mayor de los importadores.

Los principales importadores en el sector de productos agroalimentarios reconocen la calidad y las posibilidades del producto español, pero creen que falta un nivel adecuado de promoción que evite que alimentos originarios de otros países resulten más interesantes, como es el caso de los franceses, los italianos, etc. Esta situación supone un freno a la distribución y adquisición de los productos españoles. Por lo tanto, todos coinciden en que es imprescindible realizar un mayor esfuerzo en campañas de promoción de estos alimentos puesto que países como Francia, Alemania o Italia están ganando cuota de mercado a base de potentes inversiones promocionales.

Según un reciente estudio de ICEX sobre el mercado cárnico de Tailandia, éstos serían los requisitos para exportar a ese mercado:

En Tailandia existen 2 autoridades encargadas de la supervisión y regulación de la carne y los productos cárnicos en el mercado, cuyas competencias dependen del tipo de carne.

Por un lado, la autoridad supervisora de la importación de productos alimentarios en general es la Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos), organismo dependiente del Ministerio de Salud Pública y que supervisa y regula los productos cárnicos sometidos a tratamiento térmico superior a 70ºC. Estos se consideran productos cocidos (como el jamón york, por ejemplo) y, al haber sido tratados a la temperatura mínima exigida, se consideran carne procesada y no tienen que cumplir los requisitos del DLD, sino exclusivamente los requisitos de la FDA.

Por otro lado, el organismo competente para la supervisión de la importación de la carne fresca es el Department of Livestock Development (DLD, Departamento de Desarrollo Ganadero), dependiente del Ministerio de Agricultura y Cooperativas. Este organismo regula y supervisa las carnes, despojos y productos cárnicos tratados a menos de 70ºC.

Principales ferias agroalimentarias en Canadá:

  • FOOD & PACK. (Bangkok).
  • THAIFEX. (Bangkok).
  • FOOD & HOTEL BANGKOK.
  • ASIA COLD CHAIN SHOW. (Bangkok).
  • SIMA ASEAN THAILAND. (Bangkok).
  • VIV ASIA. (Bangkok).
  • ASIA PACÍFICO COATING SHOW. (Bangkok).
  • FI THAILAND. (Bangkok).
  • EPIF/ORGANIC FOOD. (Bangkok).
  • ORGANIC FOOD. (Bangkok).

Caracterización del pais/mercado

Producción, consumo y autoabastecimiento de carne y productos del porcino

Balance de autoaprovisionamiento

Importaciones de carne y productos del cerdo

Principales proveedores de carne y productos del porcino

Tipología de productos importados

Principales proveedores por tipología de productos importados

Exportaciones españolas al país/mercado

Estructura y evolución de las exportaciones españolas por productos

Evolución de las exportaciones españolas de productos frescos y elaborados

Fuente: INTERPORC

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