A partir de principios de 2019, los productores porcinos alemanes ya no pueden castrar sin anestesia. Esta decisión fue tomada por las autoridades alemanas a finales del pasado mes de septiembre.

Al hacerlo, Julia Klöckner, Ministra de Agricultura de Alemania, ignoró la presión sustancial de los estados alemanes. Algunos estados, como Baviera y Baja Sajonia, y apoyados por los productores porcinos, esperaban un aplazamiento de las regulaciones en 5 años.

En cambio, como parece ahora, la castración de los lechones machos solo se permitirá cuando los animales hayan sido anestesiados por un veterinario, administradas en las cantidades adecuadas, por lo que os costes podrían elevarse a 2€ por lechón.

Desventajas de los anestésicos en la castración

Aparte de los costos, existen otras desventajas conocidas de los anestésicos en torno a la castración de los lechones. Generalmente los lechones se toman su tiempo para despertarse; durante ese tiempo existe la posibilidad de que sean aplastados, por lo que tendrían que mantenerse separados, lo que produciría para el ganadero perder varias sesiones de lactancia. Además, tanto la hipotermia como la hipertermia pueden ser efectos secundarios graves.

Alternativas a la castración con anestesia

Las opciones alternativas a la castración con anestésicos son el uso de inmunovacunación o el acabado de machos enteros. La primera opción aún no está adoptada por los mataderos alemanes, mientras que la última todavía tiene restricciones de capacidad.

Sin embargo, tal y como declaró la organización alemana de productores porcinos (ISN) en su sitio web, soluciones como el isoflurano o los anestésicos locales también podrían permitirse pronto.

Algunos políticos han expresado el temor de que la medida haga que muchos ganaderos alemanes decidan cerrar su explotación.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.