Fuente: INTERPORC

Estabilización generalizada de las cotizaciones europeas del cerdo a lo largo de todo el mes de diciembre, con las únicas excepciones de Italia y Polonia, al alza por el impulso de la demanda navideña y una oferta en vivo limitada, y del Reino Unido, a la baja a causa de los problemas ligados a la falta de transporte y a los problemas de suministro de gas en los mataderos. Mientras, los grandes países productores no han mostrado cambios, con repeticiones continuadas en España, Dinamarca y Países Bajos; milésima arriba-abajo en Francia, para quedarse prácticamente igual, y disensiones entre productores e industria en Alemania. Si este hubiera sido un mes de diciembre “normal”, el balance del mismo hubiera sido positivo, ya que se ha mantenido una sostenida actividad de matanza y el mercado se ha mostrado firmemente equilibrado, con tantos cerdos como ganas de matarlos en la 1ª mitad de mes y una actividad superior a otros años en la 2ª mitad, cuando los festivos han limitado forzosamente las matanzas. El problema es que ha habido 2 factores que han roto esta normalidad: el nivel muy bajo de los precios del cerdo en todos los países, sobre todo en comparación al muy alto coste de producción, y la reiterativa presencia de la Covid-19 que ha llevado a nuevas restricciones a la vida social en toda la UE y en consecuencia ha limitado el potencial de consumo navideño. Así que, puede decirse que si bien el mercado del vivo sale de los festivos navideños mejor de lo esperado, la carne lo hace con unas ventas inferiores a lo previsto y sobre todo, con nuevas incertidumbres para el corto plazo.

En España, las repeticiones de la cotizaciones han concitado pocas discusiones: ni podía subir, aún con una matanza elevada, porque el encadenamiento de festivos retrae siempre la actividad y provoca retrasos y subida de los pesos medios, pero tampoco podía bajar, porque ya está muy bajo y porque en semanas sin festivos la demanda ha dado un claro paso adelante. La misma situación se ha dado en el resto de la UE. Al fin y al cabo, a estos precios la entrada de carne en las cámaras es menos onerosa, aunque todo dependerá después de si hay reacción en la exportación para ir vaciando cámaras en enero y febrero.

Fuera de Europa, el cerdo ha subido por fin en EE.UU., aupado por una oferta moderada, la constante recuperación de la exportación a México y un censo porcino que no mostraba subida en diciembre y deja entrever una disponibilidad inferior a lo esperado en 2022. En China, inesperadamente, el precio del cerdo ha cerrado el año a la baja, hay más producción interior, pero sobre todo, las medidas por la Covid-19 han vuelto a dejar los consumos de carne de cerdo en este país por debajo de lo esperado.

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