El volumen de carne de cerdo fresca/congelada comercializada entre los países de la UE aumentó en el primer semestre de 2018, en comparación con los niveles del año anterior, según las últimas cifras de Eurostat.

Existe cierta discrepancia entre los datos de importación y exportación, sin embargo, en promedio, parece que los envíos aumentaron alrededor de un 4% en el año. Este aumento en el comercio no es sorprendente dado el aumento del 3% en la producción de carne de cerdo de la UE en el primer semestre de este año, mientras que los volúmenes de exportación fuera de la UE se han mantenido estables.

Más del 80% del volumen comercializado provino de los seis principales exportadores. Alemania continuó dominando, representando el 23% de los envíos, aunque el volumen enviado fue un 2% menos que en 2017. Esta caída refleja suministros más ajustados en Alemania este año, especialmente en el segundo trimestre cuando la producción disminuyó un 2% año con respecto al año anterior. Por el contrario, España y Dinamarca ocuparon el segundo y tercer lugar, ambos aumentaron las exportaciones en un 7%, lo que refleja una mayor producción de estas naciones.

Las importaciones de carne de cerdo se distribuyen de manera más equitativa en los estados miembros que las exportaciones. Italia siguió siendo el mayor importador, recibiendo el 18% del volumen total comercializado, un 7,5% más que el año pasado. El segundo y tercer mayor importador, Alemania y Polonia, también registraron incrementos interanuales durante este período. Irlanda registró el mayor aumento porcentual de las importaciones de carne de cerdo de la UE, que aumentó en casi un 60%, hasta las 31.000 toneladas. Por el contrario, el Reino Unido registró una disminución de las importaciones; siendo el único país de los 6 principales importadores que registró una disminución.

En la segunda mitad de este año, el crecimiento continuo en la producción de la UE podría impulsar nuevos aumentos en los flujos comerciales dentro de Europa. Sin embargo, la demanda de terceros países, y en particular de China, será clave. La presencia de la peste porcina africana en China tiene el potencial de aumentar en última instancia la demanda china de productos importados, y con los Estados Unidos aún en desventaja debido a los altos aranceles de importación, la UE podría ser una fuente clave para este producto. No obstante, queda por ver el tamaño de esta oportunidad y la medida en que Europa puede capitalizarla.

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