Estimado Ministro,

Ante todo, desde la Fundación Savia queremos felicitarle muy sinceramente por su nombramiento, deseándole mucho éxito al frente del Ministerio. Esperamos que su experiencia previa resulte útil para este gran reto.

Estamos leyendo con verdadero interés el consenso existente en España para defender el mantenimiento de los fondos de la PAC, en los Presupuestos del Próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la Unión Europea, que actualmente está en proceso de negociación.

Desde la Fundación Savia coincidimos plenamente en la necesidad de plantearnos como un gran reto la defensa presupuestaria de la próxima PAC, dentro del contexto de incertidumbre creado por la compleja situación que atraviesa la UE con el Brexit, el problema humano de la inmigración y las reticencias de algunos países contribuyentes para seguir apoyando la PAC en las actuales circunstancias.

En este sentido, y con el ánimo de aportar nuestra opinión en positivo, queremos pedir el compromiso de su ministerio para corregir, ahora que estamos a tiempo, las importantes carencias que tiene el desarrollo de la Política Agraria Común que la convierte en injusta en demasiados casos. En estos momentos la PAC está produciendo asignaciones para cultivos y actividades que producen desequilibrios territoriales. Los grandes retos hoy son el Cambio Climático, el despoblamiento, la pérdida de biodiversidad, el relevo generacional, la creación de valor añadido, la investigación aplicada,…. La PAC debe incorporar estas cuestiones como criterios básicos para que su aplicación y práctica resulte todo lo útil que todos deseamos.

De forma más concreta, la PAC tiene que ser decisiva para corregir una de las situaciones más injustas que existen y que se viene produciendo de forma sistemática, años tras año, con los ganaderos de extensivo y la DEHESA, sin que nadie le ponga remedio.

L a DEHESA de Quercus, que está indisolublemente unida a la ganadería extensiva, es un ecosistema único en el mundo, que SE ESTÁ MURIENDO POR FALTA DE RENTABILIDAD. Es un legado cultural milenario de nuestros antepasados que estamos obligados a mantener y entregar a las generaciones futuras, y por el que usted conoce bien que venimos luchando desde hace muchos años.

La DEHESA es una auténtica “joya agraria”, es, sin lugar a duda, la aportación más importante que España puede aportar a la próxima PAC, que ahora empieza a negociarse, ya que conecta plenamente con las tres directrices que actualmente manejan en Bruselas:

  • a) Jugar un papel decisivo en el desarrollo del nuevo modelo de Economía Circular.
  • b) Luchar contra la Despoblación Rural.
  • c) Fomentar el empleo y crecimiento en las zonas rurales más desfavorecidas.

Estas directrices, están ya incluidas en los objetivos que tiene establecidos la Comisión Europea y forman parte de sus prioridades para la Nueva PAC. No debería existir ninguna duda en su ministerio de que la DEHESA de Quercus es la que cumple mejor este papel en las zonas más pobres, despobladas y desfavorecidas de gran parte de la Península Ibérica (lo atestigua y contempla muchos siglos de historia).

Hay poco que probar y demostrar en una DEHESA TRADICIONAL bien manejada. Esos suelos pobres y limitados no sirven para otra cosa mejor. Todo se ha probado ya en ellos en las últimas décadas, y lo único que se ha mantenido a lo largo de los siglos es la DEHESA. NO LA DEJEMOS MORIR.

Todos los esfuerzos voluntaristas realizados por la Administración central y autonómicas hasta ahora para salvar a las dehesas (heridas de muerte) no han dado resultado. Tenemos que plantearnos hacer otras cosas distintas como por ejemplo recuperar su manejo tradicional (conocido y milenario), para salvarla ahora que todavía estamos a tiempo.

Pero para ello tenemos que abordar el problema desde la ÚNICA REALIDAD EXISTENTE y enjugar el déficit estructural económico que padece (150-200 euros/hectárea/año), que ha sido y es el auténtico culpable de llevarla a la situación crítica en la que se encuentra, pues el ganadero, exhausto de trabajo y descapitalizado, no puede realizar en ella los trabajos que diariamente le son necesarios para su mantenimiento y conservación. Resulta imprescindible que la actividad social y económica vinculada a la dehesa sea viable mediante la obtención de empleo, riqueza, rentas que procedan de los productos y servicios de la misma. En estos momentos, los productos de la dehesa, a pesar de su singularidad y calidad, no están lo adecuadamente reconocidos en los mercados con unos precios diferenciales, cuando, en nuestra opinión resultaría justo y adecuado.

Si los ganaderos o propietarios de la DEHESA recibieran, en forma de Ayuda a la Renta dentro de los Pagos Directos de la PAC, lo que en justicia les corresponde (y para lo que está hecha la PAC), no existe la menor duda que la Dehesa recibiría todos los cuidados y tratamientos que le son necesarios para su salvación (cercas y vallados, abrevaderos, podas y resalveo, mejora de pastos y pastoreo rotacional, combinación adecuada de varias especies animales, carga ganadera apropiada, control de arbustivas, regeneración de arbolado, etc.).

Mientras continúa esta injusticia ( nunca la Administración le ha hecho el estudio técnico-económico necesario para calcular la Ayuda a la Renta), y por tanto, los ganaderos o propietarios de la DEHESA no reciben estos Pagos Directos de la PAC en igualdad de condiciones que los reciben los demás agricultores (a los que sí se les ha hecho el estudio técnico-económico de Ayuda a la Renta) para mantener en producción sus cultivos, las dehesas se abandonan y se llenan de matorral, el ganado desaparece del campo, los pueblos ganaderos se quedan sin gente (despoblados), y las sierras se convierten en montes cerrados que son “auténticas fábricas de producir incendios”, imposibles de controlar, el año 2017 ha sido el peor de la última década.

La ganadería extensiva es la mejor manera posible de manejo de nuestro monte. Como medida preventiva de incendios, como impulsora de biodiversidad, como fuente de empleo y riqueza en lugares donde no es posible otra actividad. Realizando, y esto nos parece muy importante, un servicio a la sociedad necesario e insustituible. Porque los ganaderos de extensivo en determinadas comarcas son el último freno a la desertización. Porque los ganaderos gestionan un territorio que es el que proporciona alimentos, aire, energía, agua a las ciudades y la costa. Es necesario señor ministro reconocer el papel de gestión del territorio que cumple la ganadería extensiva. Como sociedad, como gobierno debemos comprender esto para reconocer en su justa la medida la aportación fundamental a la conservación de los montes los ganaderos y pastores. Actividades para las que, en nuestra opinión, tenemos que articular medidas de discriminación positiva para evitar que siga en esta profunda crisis que arrastra desde hace demasiados años.

Señor Ministro, es necesario intervenir para cortar esta sangría que injustamente está dejando a la Dehesa sin vida, sin ganado, sin ganaderos, sin gente que pueble el campo…; y un campo despoblado sabemos que termina abandonado y convertido en un desierto, precisamente lo que se quiere evitar con la Política Agraria Común y su concepto de Ayuda a la Renta (Pagos Directos).

La Nueva PAC, que ahora se empieza a negociar, ofrece la posibilidad de resarcir esta injusticia y salvar a la Dehesa. Su salvación (imposible con lo que se está haciendo) permitirá recuperar la cultura ganadera de nuestros pueblos serranos, de parar su despoblamiento, y de ofrecer a su juventud un futuro esperanzador en la tierra que los ha visto nacer. Rectificar es de sabios, y lo hecho hasta ahora por la Administración creemos que no nos hace dignos de ese reconocimiento.

Fuente: El diario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.