Varias crisis a la vez, provocaron un cambio estructural sin precedentes en la producción porcina de Polonia el pasado año. Más de un 30% de las granjas cerraron, principalmente las pequeñas granjas que no sobrevivieron a los efectos de la Peste Porcina Africana (PPA), pero los trastornos del mercado causados ​​por la pandemia de la Covid-19 y el aumento de los costes de producción han obligado a las granjas a darse por vencidas.

Las pequeñas granjas

Tal como informó la Asociación Nacional de Criadores de Porcinos de Polonia (POLPIG) a finales de 2021, un total de 31.500 granjas, lo que suponen más del 30% de todas las granjas porcinas han dejado de producir durante 2021. Sin embargo, se trataba en su mayoría de pequeñas granjas con pocos cerdos, mientras que las granjas industriales se mantienen estables.

PPA, movimientos de mercado y aumento de costes productivos

Según POLPIG, la razón principal del aumento de ceses en la producción porcina fue la PPA, la cual se recrudeció el pasado año. Con un total de 124 brotes en granjas, 2021 fue el peor año desde que apareció la enfermedad por primera vez en 2014.

Según POLPIG, la designación de las zonas de protección epidémica es aún más grave, ya que la carne de los animales sanos que se crían allí solo se pueden comercializar con descuentos extremos. Si se incluyen además las zonas restringidas establecidas debido a jabalíes infectados en esa zona, concluyen que la mitad de todas las granjas porcinas nacionales no se vieron afectadas por las restricciones.

Los movimientos del mercado causados ​​por la pandemia de la Covid-19, los cierres de industrias relacionados con las cuarentenas y los precios récord de los piensos, han empeorado aún más la situación, informó POLPIG. Por lo tanto, los ingresos que se pueden obtener en el mercado de la carne de cerdo se han mantenido muy por debajo del nivel necesario para una producción rentable.

Programa de ayudas a productores de cerdas demasiado tarde

POLPIG asume que la caída estructural en la producción porcina polaca aún no ha terminado. Según su informan, los productores de cerdas se ven particularmente afectados. Según la asociación, el programa de ayuda lanzado por el Ministerio de Agricultura de Varsovia a finales de otoño para estabilizar las granjas de cerdas llegó demasiado tarde para detener la tendencia a la baja. POLPIG ahora espera un repunte en la demanda internacional de carne de cerdo y, con ello, una mejora en la rentabilidad de la producción porcina en el transcurso de este nuevo año, aunque en vista de la creciente preocupación por la PPA en Asia y la reciente caída de los precios a nivel internacional, esta esperanza parece desvenecerse.

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