En el momento del destete la capacidad de adaptación de los lechones dependerá de su desarrollo fisiológico. Estas circunstancias hacen que la edad de los animales actúe como factor limitante a la hora de restablecer su equilibrio productivo lo antes posible. Sin embargo, bajo condiciones de producción, el desarrollo y la funcionalidad de los lechones no se corresponden con las actuales exigencias de los sistemas de producción. Por tanto, en el caso del cerdo Ibérico, es importante determinar si los lechones destetados a edades tempranas logran adaptarse a las nuevas condiciones del destete de un modo similar a los animales con lactación más prolongadas, ya que de lo contrario esto podría alargar su ciclo productivo.

INTRODUCCIÓN

La capacidad de adaptación del lechón en el destete dependerá de la madurez fisiológica alcanzada por el animal hasta ese momento. Un objetivo fundamental en este periodo es mantener la integridad del sistema digestivo tras la interrupción en el aporte de leche si se quieren alcanzar niveles productivos elevados durante la etapa del postdestete, especialmente en edades tempranas.

Por tanto, el paso de la lactación hasta el consumo de alimento sólido necesita un periodo de adaptación y aprendizaje para el lechón (Le Dividch and Sève, 2001). De no controlar estas circunstancias se puede producir un estado de subnutrición que dará como resultado un balance energético negativo y una variación en el metabolismo energético que frenará el crecimiento de los lechones (Leibbrandt et al, 1975; Séve et al, 1982; Le Dividch and Sève, 2000; King and Pluske, 2007).

Además, con la separación de la madre se incrementa la liberación de cortisol que, añadido a los cambios estructurales del intestino, también determinará el metabolismo energético en estos animales (Colson et al, 2006; Jarvis et al, 2007). Con el aumento del cortisol se produce una alteración en el uso de los recursos energéticos que iniciará la movilización de las reservas naturales y modificará la composición corporal y las necesidades calóricas de los lechones. No obstante, el cortisol también influye en el desarrollo intestinal de los lechones facilitado en estos casos la actividad enzimática y mejorando el desarrollo y la maduración de las estructuras intestinales.

Por tanto, conocer cómo actúa la edad de los lechones en la liberación de cortisol postdestete es importante para evaluar su capacidad de adaptación y poder así preservar el bienestar de los mismos. De este modo, podremos desarrollar estrategias de destete que minimicen el impacto de todos aquellos factores estresantes que puedan afectar a los lechones, evitando disminuciones de la productividad, e incrementando los beneficios derivados de una correcta práctica ganadera.

MATERIAL Y MÉTODO

Con el objetivo de identificar el efecto de la edad de destete en la liberación de cortisol durante la etapa postdestete se estudiaron un total de 360 lechones ibérico puros procedentes de 72 camadas distintas. El estudio de campo se realizó en el centro de investigaciones agrarias La Orden-Valdesequera, perteneciente a la Consejería de Empleo, Empresa e Innovación del Gobierno de Extremadura. Los animales y las instalaciones se ubicaron en la finca “finca Valdesequera”, situada próxima a localidad de Badajoz.

Se realizaron 3 experiencias con 2 ensayos en cada una de ellas, empleando una edad de destete diferente en cada ensayo (destetes tempranos y destete tardíos). En cada una de las 3 experiencias se utilizaron un total de 24 camadas y 120 lechones, y para cada ensayo, se destetó el mismo número de camadas (n=12) y de lechones (n=60), agrupándose los animales en 4 lotes de 15 lechones cada uno. Por tanto, hubo un total 180 animales procedentes de 36 camadas y 3 repeticiones para cada una de las 2 edades (Figura 1).

El periodo de estudio fue el mismo para todos los ensayos y se extendió durante 6 semanas. Los animales fueron monitorizados desde los 21 días de vida, aún en la fase de lactación, hasta los 63 días de vida, momento en el que de forma tradicional en la producción Ibérica se considera finalizada la fase de postdestete o recría.

Para alcanzar los objetivos planteados se controlaron una serie de parámetros fisiológicos que reflejan la actividad inmuno-moduladora derivada de situaciones de estrés. Las variables medidas consistieron en el cálculo de la leucograma mediante recuentos diferenciales de la serie blanca y medición de los niveles de cortisol en saliva. Las variables medidas en sangre fueron controladas en 5 lechones de cada lote (un total de 120 lechones examinados) y se tomaron muestras en 2 momentos distintos, uno al inicio del destete y otro al final del ensayo.

En lo referido a los niveles de cortisol en saliva se midieron de forma semanal, siempre a la misma hora (de 9:00 a 11:00) y en los mismos 5 animales designados para la toma de muestra de sangre. Para ello se emplearon métodos no invasivos de extracción mediante torundas y tubos.

Para evitar la manipulación de los lechones, de forma previa al destete se realizaron labores de adiestramiento mediante el empleo de torundas de algodón atadas al extremo de cuerdas. Con este tipo de actividades se logró minimizan el manejo de los lechones y con ello las situaciones de estrés a la hora de recoger las muestras de saliva. Posteriormente todas las torundas se refrigeraron hasta su llegada al laboratorio y se procesaron utilizando técnicas inmuno-enzimáticas para el cálculo de los niveles de cortisol.

Los datos recogidos fueron analizados usando el paquete estadístico SPSS empleando el Modelo Lineal General para el análisis de las variables paramétricas. En todo momento se respetó el intervalo de confianza de 95% (P< 0,05). Los resultados se muestran como valores medios ± el error estándar o en forma de porcentajes para determinadas variables.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El efecto del destete fue similar en todos los grupos de lechones, observando valores de cortisol en saliva próximos en ambas edades de destete una vez realizada la separación de los lechones y las reproductoras (P= 0,15) (Tabla 1). Sin embargo, a partir de este momento la tendencia mostrada durante las siguientes semanas postdestete fue más variable en el caso de los lechones destetados con menor edad. Esto puede apreciarse si se comparan los valores obtenidos en saliva a partir del día 42 de vida, donde se observa una mayor cantidad de cortisol (P< 0,05) en los animales destetados de forma prematura en comparación con los destetados de forma tardía y estas diferencias se mantuvieron hasta el final de la experiencia (Figura 2).

No obstante, el nivel de cortisol no tuvo un efecto supresor muy pronunciado, ya que no hubo modificaciones en la inmunidad (ratio neutrófilo/linfocito) (Tabla 1). Los lechones presentaron recuentos leucocitarios similares, y en ningún caso, fueron compatibles con una leucograma de estrés (Tabla 2). Todos los valores hallados se situaron dentro de los niveles normales determinados para lechones de esa edad (Tabla 3).

En los trabajos realizados por Le Dividich (2000), además se comprueba que el incremento del cortisol en el momento del destete se produce de manera independiente a la edad de los lechones (Hay et al, 2001; Mason et al, 2003). Susan Jarvis et al, (2007) observa que sucede lo mismo con la reducción experimentada durante las siguientes 2 semanas. Por tanto, la edad de los lechones no tiene un efecto significativo sobre la concentración de glucocorticoides, o lo que es lo mismo, sobre los niveles basales de ACTH. Esta misma situación puede observarse en los lechones ibéricos ya que la liberación de cortisol en el momento del destete fue similar en ambas edades de destete. Al igual que otros autores, Le Dividich et al (2000) también asoció el aumento del cortisol en los lechones con la disminución del consumo de alimento en los primeros días postdestete, por lo que este autor justifica el incremento de los corticoides como una respuesta al estado de subnutrición de los animales.

Sin embargo, el mayor nivel de cortisol mostrado por los animales de menor edad durante las siguientes semanas posteriores al momento del destete podría deberse a que, además de los efectos supresores, hay que tener en cuenta que los corticoides también preparan al organismo para hacer frente a los distintos agentes estresantes (Sapolsky et al, 2000). Por tanto, la liberación de cortisol vendría determinada por la respuesta del organismo frente a la disfunción intestinal ocasionada por el cambio de alimentación en estos animales menos adaptados al consumo de pienso (en comparación con los animales de mayor edad de destete). En este caso, los corticoides ejercerían un papel importante en la maduración de numerosos tejidos como es el caso del intestino, además de mejorar la capacidad enzimática responsable de la digestión de los carbohidratos.

Esta situación puede observarse en los trabajos realizados por Chappled et al, (1989) donde se consigue una evolución prematura de las enzimas necesarias para hidrolizar los carbohidratos al inyectar glucocorticoide en lechones lactantes. De forma previa diversos autores determinaron que la evolución en la digestión de estos componentes de la dieta no está apenas afectada por la cantidad de alimento ingerido (Dunshea et al, 2007). Por tanto, al incrementar la cantidad de corticoides se logra una mayor disponibilidad de glucosa libre en plasma, que junto con los cambios producidos tanto de la gluconeogénesis, como de la lipogénesis, ayudan de forma combinada a la transición alimentaria de los lechones durante el destete.

Al mismo tiempo el cortisol endógeno juega un papel importante en el metabolismo aminoacídico de la mucosa intestinal ya que parece facilitar la síntesis proteica necesaria para llevar a cabo la maduración de las vellosidades intestinales (MIllear and Slade, 2007).

Como se puede comprobar, nuevamente el aumento en la liberación de cortisol a causa del destete aumenta la capacidad del lechón para reaccionar de forma adecuada en lo que respecta a la fisiología digestiva.

Como se puede apreciar el cortisol juega un papel importante en el desarrollo de la estructura y la funcionalidad intestinal (Miller and Slade, 2007), mejorando en algunos casos la actividad enzimática (Sanglid et al, 2002) y en otros, llegando incluso a evitar la atrofia de las vellosidades intestinales (Chappel et al, 1989). No obstante, un incremento de cortisol por encima de los niveles fisiológicos o una liberación elevada mantenida en el tiempo, pueden desencadenar efectos negativos en los animales. En este sentido Mormede et al, (2007) asocian el incremento de los niveles de cortisol con efectos adversos para los lechones y autores como Sharon et al, (2003) y Colson et al, (2006) determinan que la respuesta al estrés del destete fue peor en edades menores.

De cualquier modo, pese a existir diversas teorías a la hora de establecer el desencadenante principal del incremento de los niveles de corticoides asociados al estrés del destete, a la hora de valorar su efecto sobre el equilibrio fisiológico de los lechones debemos tener en cuenta la raza porcina ya que dependiendo del tipo de cerdo será diferente la cantidad de cortisol presente en el organismo de forma fisiológica y será igualmente distinto el efecto derivado de la acción del mismo.

La edad de destete no tiene influencia en la liberación de cortisol en el momento del destete. En estos casos, los niveles de cortisol durante las primeras etapas postdestete ejercerían una acción local encaminada a facilitar la adaptación intestinal y no tiene apenas efecto a nivel sistémico.

Autores: González Vega, J. Robledo Berrocal, J. Andrada Bazaga, J.D. Vargas Giraldo y M.A. Aparício Tovar. Dto. Producción Animal y Ciencia de los Alimentos, Facultad de Veterinaria, Universidad de Extremadura.

Bilbiografía

  • Chapple, R.P., J.A. Cuaron and R.A. Easter. 1989. Effect of Glucocorticoids and Limiting Nursing on the Carbohydrate digestive Capacity and Growth Rate of Piglets. J. Anim. Sci. 67:2956-2973.
  • Colson, V.; O. Pierre, F. Aline and M. Pierre. 2006. Consequences of weaning piglets at 21 and 28 days on growth, behaviour and hormonal responses. Appl. Anim. Behav. Sci. 98, 70–88.
  • Dunshea, I.F.R. 2007. Cambios metabólicos y endocrinos en el periodo del destete, pg 51-72 en Pulske, J.R., Le Dividich, J., Verstegen, M.W.A., El destete en el Ganado porcino: conceptos y aplicaciones. 1ª ed. Servet S.L., Zaragoza, España.
  • Hay, M., P. Orgeur, F. Levy, J. Le Dividich, D. Concordet, R. Nowak, B. Schaal and P. Mormede. 2001. Neuroendocrine consequences of early weaning in swine. Physicol. Behav. 72: 263-269.
  • Jarvis, S., C. Moinard, S.K. Robson, B.E.H. Sumner, A.J. Douglas, H.R. Seckl, J.A. Russell and A.B. Lawrence 2007. Effects of Weaning age on the behavioural and neuroendocrine development of piglets. Appl. Anim. Behav. Sci. 110: 166-181.
  • King, I.R.H. and J.R. Pluske. 2007. El manejo nutricional del lechón en la preparación para el destete, pg 25-40 en: Pulske, J.R., Le Dividich, J., Verstegen, M.W.A., El destete en el Ganado porcino: conceptos y aplicaciones. 1ª ed. Servet S.L., Zaragoza, España.
  • Le Dividich, J. and B. Sève. 2000. Effets of underfeeding during the weaning period on growth, metabolism, and hormonal adjustments in the piglet. Domest. Anim. Endocrinol. 19:63-74.
  • Le Dividich, J. and B. Sève. 2000. Effets of underfeeding during the weaning period on growth, metabolism, and hormonal adjustments in the piglet. Domest. Anim. Endocrinol. 19:63-74.
  • Le Dividich, J. and B. Sève. 2001. Energy requirements for the young pig, pg 17-44 in M.A. Varley, J. Wiswman, The weaner pig. Nutrition and management. ed. CABI publishing, New York, USA.
  • Leibbrandt, V.C., R.C. Ewan, V. C. Speer and D. R. Zimmerman. 1975. Effects of weaning and age at weaning on baby pig performance. J. Anim. Sci. 40:1077.
  • Mason, S.P., S. Jarvis and A.B. Lawrence. 2003. Individual differences in responses of piglets to weaning at different ages. Appl. Anim. Behav. Sci. 80:117-132.
  • Miller, H.M. and R.D. Slade. 2007. Fisiología digestiva del cerdo en el destete, pg 113-144 en Pulske, J.R., Le Dividich, J., Verstegen, M.W.A., El destete en el Ganado porcino: conceptos y aplicaciones. 1ª ed. Servet S.L., Zaragoza, España.
  • Morméde, P., S. Andansen, B. Aupérin, B. Beerda, D. Guémené, J. Malmkvist, X. Manteca, G. Manteuffel, P. Prunet, C.G. Van Reenen, S. Richard and I. Veissier. 2007. Exploration of the hypothalamic-pituitaryadrenal function as a tool to evaluate animal wel fare. Physiol. Behav. 92: 317-339.
  • Sangild, P.T., R.J. Xu and J.F. Trahair. 2002. Maturation of intestinal function: the role of cortisol and birth, pg 111-144 in Zabielski, R., P.C. Gregory and B. Weström. Biology of the intestine in growing animals. ed. Elsevier Science B.V., Amsterdam, the Netherlands.
  • Sapolsky R. M., L. M. Romero and A.U. Munck. 2000. How Do Glucocorticoids Influence Stress Responses? Integrating Permissive, Suppressive, Stimulatory and Preparative Action. Endocr. Rev. 21: 55-89.
  • Sève B. 1982. Age at weaning, development of chemical boy components, and energy utilization in piglets from 3-25 kg live weight. Livest. Prod. Sci. 9:603-617.
  • Sharon P., J. Susan and B.L. Alistair. 2003. Individual differences in responses of piglets to weaning at different ages. Appl. Anim. Behav. Sci. 80: 117–132.

Fuente: Aeceriber

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.