El presente estudio se centrará en analizar el mercado eslovaco de los transformados cárnicos, enfatizando la situación, perspectivas y oportunidades para las empresas españolas interesadas en exportar los siguientes productos a Eslovaquia: chorizo, salchichón y jamón.

El mercado eslovaco de los transformados cárnicos se encuentra en una fase de madurez, caracterizado por la sólida presencia de competidores internacionales tales como Chequia, Alemania, Hungría o Italia. Asimismo, pese a la larga tradición de la charcutería en la gastronomía eslovaca, la producción nacional solo cubre un tercio de la demanda, por lo que la dependencia de las importaciones se hace patente.

El sector atraviesa una situación delicada para los productores locales, fruto del encarecimiento en los últimos años de la materia prima, la carne de cerdo. A la Peste Porcina Africana, que devastó las granjas de cerdos en Eslovaquia en 2020, se le ha unido el encarecimiento de los precios de los suministros, insumos y energía, como consecuencia del conflicto bélico surgido a principios de 2022 en Ucrania, país desde el que llega gran parte de los recursos mencionados. Esta situación coyuntural ha provocado un encarecimiento de la carne de cerdo del 45,83% interanual.

A pesar de que el mercado se encuentra en una fase de madurez, las importaciones de transformados de la carne porcina aumentan año tras año, alcanzando en 2021 la cifra de 235,1 millones de euros importados, equivalente a 8.435tn. La industria eslovaca de procesamiento cárnico general obtuvo unos ingresos de 374,4 millones de euros en 2021.

Por otro lado, las exportaciones de estos productos son insignificantes en el caso del jamón, y más bajas que las importaciones para el resto de los embutidos, resultado de ello, la balanza comercial arroja un saldo negativo para los productos analizados.

La República Checa es el principal proveedor de charcutería y embutidos de Eslovaquia, con una cuota cercana al 50%. No obstante, parte de estas exportaciones entrarían dentro de la categoría de “reexportación”, puesto que muchos importadores/distribuidores que operan en Eslovaquia, lo hacen desde sus sedes en la República Checa.

Alemania, Hungría, Polonia o Italia son otros de los países con una importante presencia en el mercado eslovaco. La cercanía geográfica y cultural, con gastronomías muy parecidas, especialmente los 3 primeros países, hacen que sus productos estén altamente presentes en este mercado.

En lo relativo al comercio bilateral, España es el séptimo suministrador de transformados cárnicos en Eslovaquia en término de valor. No obstante, las importaciones españolas siguen una tendencia creciente en este mercado, que han llevado a experimentar un crecimiento del 191,52% en el periodo de 2017 a 2021. En cualquier caso, el crecimiento de las exportaciones españolas parte de una base relativamente baja.

El valor de la exportación de jamón español alcanzó los 652.000€ en 2021, equivalente a una cuota del 9,39%, mientras que los embutidos se exportaron por valor de 1,21 millones de euros, representando un 1,15% de la cuota total.

El precio medio de la exportación española de jamón fue de 10,16€/Kg en 2021, solo por detrás de Italia, con un precio medio de la exportación del prosciutto de 12,17€/kg, y muy por encima del precio medio total, establecido en 5,16€/Kg. Por su parte, los embutidos curados españoles se exportaron a Eslovaquia a un precio medio de 5,97€/Kg, solo por detrás de Francia, y muy por encima del precio de la importación media, valorada en 2,96€/kg.

En lo que concierne a la demanda, el consumo de transformados cárnicos está muy extendido en Eslovaquia gracias, en parte, a la importancia de la carne de cerdo en la gastronomía eslovaca. El consumo medio de carne porcina y sus transformados es de 39kg por habitante, aunque la demanda se concentra en la salchicha, alimento con una sólida presencia en la cocina eslovaca.

El precio continúa siendo el factor de compra más decisivo, a pesar de haber perdido relevancia en los últimos años en favor de otros factores como la calidad y salubridad del alimento o la alimentación BIO. Actualmente el precio vuelve a ganar influencia en la decisión de compra, como consecuencia de la elevada tasa de inflación que ha golpeado a la industria alimentaria eslovaca, que ha alcanzado el 14,3% interanual en abril de 2022. La industria cárnica ha visto encarecidos sus precios en un 12% en el mismo periodo.

El principal obstáculo con el que se encuentra la charcutería española al llegar a este mercado es el desconocimiento sobre las cualidades del producto español por parte del consumidor eslovaco. Pese a que pueden llegar a ser considerados como productos de calidad, no están categorizados como productos premium. Este hecho hace que el consumidor se incline por productos cárnicos cuyos orígenes sean más próximos o conocidos.

El importador/distribuidor es la figura más habitual para entrar al mercado eslovaco, aunque a menudo las decisiones de compra se realizan a través de las centrales ubicadas en otros países.

Es muy habitual la entrada a Eslovaquia a través de Chequia, que concentraría las compras, para distribuirlas por su territorio y el territorio eslovaco. Además, la figura del importador en Eslovaquia tiene carácter multiproducto, y escasamente especializado, debido al reducido tamaño de mercado.

Las cadenas de distribución alimentaria han sufrido una gran reestructuración en los últimos tiempos, fruto de la entrada de granes cadenas internacionales, especialmente procedentes de Alemania. Las grandes superficies se han hecho con una cuota de mercado cercana al 70%, desplazando a los minoristas tradicionales y las tiendas de conveniencia. El comercio electrónico ha ganado relevancia a raíz de la pandemia, pero todavía tiene escasa penetración.

A modo de conclusión, este mercado destaca su madurez, la firme presencia de competidores internacionales, la buena evolución en las importaciones de determinados transformados cárnicos españoles y la orientación del consumidor hacia el precio a la hora de hacer la compra. El sector atraviesa una situación delicada como consecuencia de la desbocada inflación que, de igual manera, está afectando a prácticamente todas las partidas de alimentos. El desconocimiento de una gran parte de los transformados cárnicos españoles por el consumidor eslovaco es un escollo que impide una irrupción más potente en el presente mercado.

Puede leer el informe completo de ICEX, previo registro, en el siguiente enlace: Estudio de mercado. El mercado del jamón y los embutidos en Eslovaquia 2022

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