Los pequeños productores porcinos de todo el mundo están sufriendo las consecuencias de los brotes de Peste Porcina Africana (PPA), la cual ya ha matado a una cuarta parte de la población porcina del mundo, según argumenta un nuevo informe.

En ninguna parte es esto más evidente que en China, donde la PPA ha afectado a más a los casi 40 millones de pequeños productores de cerdos del país, según el informe de la organización sin ánimo de lucro, Grain.

La larga tradición china en la producción de cerdos a pequeña escala parece estar llegando a su fin, debido a la falta de apoyo del gobierno para recompensar a los productores por los cerdos sacrificados y enfermos, para pagar los costes veterinarios o los productos químicos que limitan la propagación de la PPA y otras medidas de bioseguridad en instalaciones existentes, según Grain.

“Desafortunadamente, los pequeños productores casi no reciben apoyo, por lo que podemos ver”, dijo Devlin Kuyek, autor principal del informe.

Después de la primera notificación de brote de PPA en China en agosto de 2018, la enfermedad se propagó rápidamente por toda la industria y conllevó al sacrificio y muerte de millones de cerdos en cuestión de meses.

Sin embargo, solo un año después, el sorprendente aumento en los precios de la carne de cerdo significó que, a pesar de sus pérdidas, muchos de los mayores productores de cerdos industriales, estaban logrando ganancias récord.

Grain no ha podido determinar exactamente cuántos brotes de PPA se originaron en las grandes granjas industriales o dentro de las cadenas de producción por contrato que alimentan las instalaciones más grandes, debido a la falta de información o cifras oficiales de las autoridades.

Según una encuesta de MARA, de 1.500 granjas porcinas chinas a mediados de 2019, el 55% comunicó que había abandonado la actividad en la cria de cerdos tras tener que sacrificarlos debido al futuro riesgo de aparición de la enfermedad, mientras que el 22% estaba esperando para ver si la situación se aclaraba. Solo el 18% tenía planes definidos para continuar con la producción de cerdos.

En la década de 1990, las pequeñas granjas familiares abastecían alrededor del 80% de las necesidades de carne de cerdo en China. Pero esto ha cambiado rápidamente en las últimas dos décadas, ya que el gobierno ha industrializado constantemente el sector. Para 2018, la proporción de granjas porcinas con más de 500 cerdos era de alrededor del 80%, según informaron los medios estatales en noviembre de 2019. El Gobierno apunta al menos al 65% en la producción de carne de cerdo para explotaciones de producción industrial para 2025.

A medida que el enfoque del Gobierno se ha desplazado hacia el apoyo a la producción a gran escala, las explotaciones más pequeñas continúan agrupándose en operaciones de contrato para compañías industriales más grandes.

“Es la combinación de estos dos factores lo que ha creado las condiciones para el surgimiento de nuevas epidemias (como la PPA y otras) en el sector porcino de Asia”, dijo Kuyek. A pesar del hecho de que se supone que es más seguro, la producción a gran escala de la industria de producción porcina ha impulsado la crisis a una escala global, argumenta el informe de Grain. “En nuestra opinión, esto es lo que explica la escala del brote reciente de PPA. No habría adquirido proporciones tan masivas si no hubiera penetrado en el sistema mundial porcino industrial”.

China no es el único país donde los pequeños productores se han visto particularmente afectados. En el norte montañoso de Vietnam, el virus ha tenido un impacto desastroso en la población.

Aaron Kingsbury, profesor asistente de Artes y Ciencias de la Academia Marítima de Maine, que estaba realizando investigaciones en la región en el momento del brote en Vietnam, fue testigo de los efectos devastadores en estos pequeños productores.

“Por lo general, lo que obtienen aquí es la cria de uno o dos cerdos para el consumo familiar o posiblemente para el mercado local”, dijo Kingsbury. “Algo que proporciona a la familia ingresos directos que de otro modo no tendrían”.

“Cuando una granja contrae la PPA y comienzan los sacrificios, los productores industriales son mucho más capaces de aprovechar los subsidios gubernamentales por pérdidas de cerdos, que estos pequeños productores, que en ocasiones son personas analfabetas que ni tan siquiera hablan vietnamita y están aisladas en pequeñas comunidades “, dijo. “Cuando estos pequeños productores pierden un cerdo, realmente pierden bastante”.

El informe sostiene que los productores industriales de carne mundiales, están “usando la pandemia que ayudaron a propagar como arma política para consolidar su dominio”.

Pero Brett Stuart, cofundador de Global AgriTrends, una firma de consultoría con sede en los Estados Unidos, no está de acuerdo. “No estoy seguro de que la PPA pueda mostrarse como una herramienta de las grandes empresas”, dijo. “Las increíbles ganancias de ahora están alimentando los márgenes de los pequeños productores y los grandes”.

Stuart dijo: “El problema es que las enfermedades complicadas como la PPA en última instancia benefician a aquellos con una escala suficiente para pagar a los veterinarios en la granja e implementar procedimientos de molienda de piensos, que ayudan a proteger su explotación. Entonces, si bien los pequeños productores se enfrentan a un futuro mucho más incierto, eso no es suficiente evidencia en mi opinión para acusar a los grandes productores”.

Andriy Rozstalnyy, experto en PPA y en salud animal de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), dijo que la organización estaba recopilando información para permitir una comprensión completa de la transmisión de la PPA.

“No podemos especular sobre el papel de cada sector de producción en la propagación o endemicidad de la PPA, porque los sistemas de producción y las cadenas de valor son muy largos y complicados en el sudeste asiático y en particular en China”, dijo Rozstalnyy.

“Los datos fragmentados e incompletos no explican completamente la situación epidemiológica real en el sudeste asiático. La FAO está trabajando para recopilar y analizar datos para comprender mejor la transmisión de la PPA, incluido en el papel de los piensos y en productos de carne de cerdo en los sistemas de producción con diferentes prácticas de bioseguridad. Esta comprensión se utiliza para ayudar a los países en el desarrollo en estrategias de control técnicamente sólidas y factibles”.

Rozstalnyy dijo que la detección temprana y la contención de los brotes de PPA desafían tanto a los operadores a pequeña, como a gran escala, y ambos sectores deben estar atentos a cualquier práctica riesgosa y ser conscientes de establecer prácticas más seguras para la seguridad biológica.

“No importa si se trata de un productor a pequeña escala o de trabajadores en una granja industrial a gran escala, proveedor de alimentos, carnicero, cazador o viajero internacional. Todos deben seguir estrictamente las normas y reglamentos definidos por los gobiernos para abordar los riesgos relacionados con la PPA”.

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