El mercado europeo del animal vivo se mantuvo estable en precios, pero con descensos en la carne, donde hay luces y sombras, ya que no hay recuperación de las exportaciones a países terceros y todavía no hay voluntad de congelar a estos precios
En España, el mercado ya estaba sometido a una presión bajista dentro de una lógica de ajuste a la posición alemana, con sacrificios aún elevados y una oferta ampliamente suficiente. Pero a finales de la semana pasada, las autoridades sanitarias españolas confirmaron casos de Peste Porcina Africana (PPA) en jabalíes en la región de Barcelona. Este anuncio podría tener un impacto importante en el mercado español debido a las posibles restricciones sanitarias que podrían imponerse sobre las exportaciones a países terceros. Queda por ver si estas medidas afectarán solo a Cataluña o a todo el país. En cualquier caso, el mercado porcino español se verá sometido a una presión creciente, con repercusiones en todos los mercados europeos.
Y es que, la referencia española acumula una bajada de 51,5 céntimos (-28,4%) en 20 semanas, lo que supone un descenso medio semanal de -2,6 céntimos y sitúa la cotización actual en su nivel más bajo desde marzo de 2022.
En Alemania, tras la fuerte caída de la semana anterior, la oferta siguió siendo elevada. Los niveles de peso muestran que el ajuste de precios contribuye a mantener un cierto equilibrio entre oferta y demanda, aunque la situación sigue siendo desigual según las regiones. Todo el sector de la transformación se encuentra movilizado plenamente para la preparación de los productos festivos de navidad, lo que sostiene una demanda elevada, pero que aun así tiene dificultades para absorber la totalidad de la oferta. A partir de ahora, los operadores alemanes también tendrán que lidiar con la presión española, que podría poner en entredicho un equilibrio ya de por sí frágil en el mercado intracomunitario.
En Bélgica, la bajada registrada la semana anterior sorprendió, aunque sigue siendo coherente con la posición alemana. Los sacrificios fueron un 3% superiores a la media anual. Y desde la bajada de precios, el comercio belga se ha endurecido y el mercado parece frágil, a pesar de una previsión de estabilidad que ahora resulta menos segura.
En Italia, la presión bajista persiste. Los precios italianos siguen siendo demasiado elevados en comparación con los niveles europeos, por lo que reciben presión por las fuertes importaciones de carne del resto de Europa, aunque reduce testimonialmente el ritmo de descenso. El producto es ciertamente diferente, con canales más pesadas, pero la brecha de precios sigue siendo demasiado importante para ser sostenible.
La semana pasada, el Mercado del Cerdo Francés mostró una cierta estabilización en las posiciones. El mercado sigue muy equilibrado, ya que los sacrificios y pesos descienden levemente y se alinean con los niveles observados el año pasado. Tendencia en pesos que creen que debería mantenerse hasta las fiestas de fin de año.
En Estados Unidos, el mercado del cerdo continúa debilitándose. Los precios retroceden y el valor de la canal registra su 10ª semana de descenso, afectado por la caída de las principales piezas de carne. Los sacrificios aumentan ligeramente en un año, pero siguen por debajo de los niveles habituales para estas fechas.
En China, durante el periodo, el mercado del cerdo muestra una ligera erosión de los precios. Las disponibilidades siguen siendo limitadas, sin un aumento notable de las salidas, mientras que la demanda permanece prudente y carece de dinamismo. Esta combinación mantiene una presión bajista y frena cualquier recuperación clara del mercado, en un momento en que el gobierno chino intenta reducir en 1 millón de cabezas el censo nacional de cerdas, para producir menos carne de cerdo sin que ello suponga importar más.
En el ámbito de los cereales, la semana transcurrió con muy pocas variaciones y con una dinámica de compraventa bastante estable. Lo más relevante fue que varias grandes compañías optaron por asegurar sus posiciones de maíz en puerto recurriendo a grano de origen nacional, una decisión que ha ayudado a mantener los precios firmes. Mientras tanto, la cosecha avanza hacia los maíces de 2ª siembra, que están ofreciendo buenos niveles de producción y humedad. En lo referente al trigo y la cebada, el mercado sigue mostrando un tono apático y sin movimientos destacables.


