Extremadura pone en marcha un proyecto para la mejora de las prácticas agroganaderas, cinegéticas y conservación de la biodiversidad

La Federación Extremeña de Caza (FEDEXCAZA) y la Asociación de Gestores de Dehesas de Extremadura (AGEDREX) ponen en funcionamiento el grupo operativo Agricultura Convergente y Resiliente. Este programa cuenta como agentes de innovación con la Universidad de Extremadura y Gestiona Global.

Uno de estos grupos seleccionado, en la primera convocatoria a la creación y funcionamiento de grupos operativos en el marco de la innovación en los sectores agrario y forestal de la Comunidad Autónoma de Extremadura, es el proyecto Agricultura Convergente y Resiliente cuyo núcleo central tiene su base en una problemática común al ámbito cinegético y el ecosistema de la dehesa donde coexisten multitud de especies y fauna, como es el deterioro de la biodiversidad como consecuencia de una explotación escasamente sostenible del recurso agroganadero en la región extremeña.

La idea del proyecto es la identificación, promoción e implementación de buenas prácticas agroganaderas innovadoras para una mejor conservación de de la biodiversidad en los ecosistemas, mejorando el estado de ésta en ecosistemas que integran aprovechamiento cinegético, agroganadero u otros sectores afectados como puede ser el turismo de naturaleza.

En Extremadura, a diferencia de lo que ocurre en otras regiones de Europa, los aprovechamientos agroganaderos en extensivo se desarrollan en un territorio muy bien conservado desde el punto de vista agroambiental, gracias a los usos tradicionales del suelo para la explotación de los recursos naturales del mismo (agrosilvicultura).

Así, se encuentran grandes extensiones de terreno que, además de producir materias primas agrícolas o ganaderas de excelente calidad, también producen otro tipo de recursos aprovechables de forma directa como son los relacionados con la fauna salvaje asociada al mismo (especies de caza). Íntimamente ligado a esta fauna cinegética y a este paisaje agrosilvícola se encuentran otros grupos de animales (como por ejemplo especies esteparias, carnívoros, etc.) que poseen una gran diversidad y valores ecológicos que también pueden ser objeto de aprovechamiento indirecto, mediante el turismo de observación o de naturaleza.

En muchas ocasiones esa mezcla de recursos y aprovechamientos agrícolas, ganaderos, forestales, cinegéticos, turísticos y medioambientales, entra en conflicto de intereses por la falta de acuerdo entre los diferentes titulares de los aprovechamientos, al compartir la custodia de un mismo territorio, es por ello que este proyecto denominado Agricultura Convergente y Resiliente pretende demostrar que las medidas implementadas acordadas entre las partes para los distintos aprovechamientos, en este caso, agricultura, ganadería, caza (como aprovechamiento forestal no maderable) y conservación, pueden aportar mayores beneficios al colaborar en la gestión conjunta de un mismo territorio, respecto a la gestión independiente que actualmente se viene realizando.

Como consecuencia de estas actuaciones, la calidad del hábitat agrícola aumentará, haciéndolo también la capacidad de carga del medio y, por tanto, la biodiversidad. La metodología de actuación de este proyecto incluye un importante número de buenas prácticas para la sostenibilidad en la explotación agraria y ganadera del terreno con respecto a la fauna salvaje, así como para la resiliencia ante el cambio climático y buenas prácticas cinegéticas para fomentar la biodiversidad.

Fuente: Agro información

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