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ICEX: Estudio de mercado de la carne porcina en China

China es el mayor consumidor de carne de cerdo del mundo. Con 54,75 millones de toneladas en 2017, representó un 49,6% del consumo mundial. Es, además, la carne más consumida dentro del país, con una cuota de mercado superior al 62%. El consumo per cápita anual es de 30,29 kg, relativamente alto con relación a los estándares mundiales, solo ligeramente por detrás del de la Unión Europea (UE) pero más alto que la mayoría de los países asiáticos, así como de los EE. UU. y Canadá.

China es el mayor productor de carne de cerdo del mundo, con algo más de 54 millones de toneladas en 2018, suponiendo cerca del 48 % de la producción mundial, contando además con más de la mitad del censo porcino mundial.

Sin embargo el sector porcino chino adolece de una serie de problemas de eficiencia, productividad y sostenibilidad medioambiental asociados a la fragmentación y reducido tamaño de las explotaciones y falta de modernización, que están tratando de ser paliados por el Gobierno mediante un ambicioso programa de reconversión y concentración que ha generado un descenso en los niveles de producción locales desde 2014, acompañado de una elevada volatilidad en volumen, precios y un incremento paralelo de las importaciones para atender la demanda.

En este contexto, China se ha convertido en el principal importador de carne porcina a nivel global, aumentando en un 56% el valor importado entre 2013 y 2018, pasando de 2.155 millones de euros a 3.354 millones. En 2016, alcanzó la cifra récord de 3,2 millones de toneladas, un incremento del 78% con respecto al año anterior.

Sin embargo, la evolución de los flujos de importación está experimentando una fuerte volatilidad, sujeta al comportamiento errático de la oferta y los precios locales asociados a la incertidumbre derivada del proceso de reconversión de la industria local, los cambios en los hábitos de consumo y las crisis sanitarias que experimenta de forma periódica en el sector. En 2017, la tendencia positiva se revirtió registrando una caída de 18% en volumen y un 24% en valor hasta 2,6 millones de toneladas y 4.190 millones de euros respectivamente. En 2018, las importaciones descendieron a 3.354 millones de euros y 2,3 millones de toneladas, lo que supone una caída de un 20 % con respecto al año anterior en términos de valor y un 13,5 % en volumen. Esta nueva moderación de las importaciones ha sido menos pronunciada como consecuencia, entre otros motivos, del impacto que está teniendo en la producción local la peste porcina africana detectada en agosto de 2018 extendida a 31 provincias con 123 brotes en total.

Con respecto a la Peste Porcina Africana mencionada anteriormente, China está tomando fuertes medidas para erradicarla, aunque a un gran coste y sin resultados. Más de 1.010.000 cerdos ya han sido sacrificados, pudiendo tratarse de un número más elevado incluso, ya que la falta de transparencia de la administración china impide conocer más en detalle la situación actual. De las 34 regiones en las que se divide el territorio chino, se han detectado casos en 31 regiones, pudiéndose afirmar que está actualmente expandida por todo el país. Se trata de una pandemia de consecuencias incalculables tanto a nivel nacional chino como a nivel internacional.

Los principales proveedores de carne porcina de China en el año 2018 son Alemania, España, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Holanda y Brasil. La guerra arancelaria entre China y Estados Unidos ha provocado una fuerte contracción de las importaciones procedentes de este país, generando oportunidades para el aumento de la cuota de mercado del resto de competidores. Por su parte, desde hace dos años Brasil está aumentando de forma muy significativa su participación en el mercado, especialmente de carne congelada, habiendo pasado entre 2016 y 2018 de ser el séptimo al tercer mayor proveedor.

España se ha situado como segundo mayor proveedor de productos porcinos de China reflejando el crecimiento exponencial de las exportaciones que han aumentado casi un 200% en tan solo cinco años, pasando de los 176 millones de euros en 2013 a 522 millones en 2018. El sector del cerdo se ha consolidado así con gran diferencia como el primero de las exportaciones alimentarias a China, representando un 50 % del total, y el segundo considerando todos sectores. Sin embargo, en línea con la evolución total de las importaciones de porcino de este país, España está registrando un decrecimiento en los volúmenes exportados en 2017 y 2018, aunque los productos de despiece con mayor valor añadido como los jamones han aumentado su valor exportado en un 32% este último año y la proporción de carne y jamón (63% del total exportado) sigue siendo notablemente superior a la proporción de despojos y no destinados a consumo humano (37% del total).

Actualmente, un total de 18 países están autorizados a exportar diversos productos porcinos en base a la firma de protocolos sanitarios con AQSIQ, la Administración de Inspección y Cuarentena, que con rango ministerial homologa a empresas e instalaciones, organizando para ello viajes periódicos de inspección. En los protocolos se definen los productos porcinos que se pueden exportar y se recogen los requisitos veterinarios y sanitarios establecidos para la exportación de estos productos.

En el caso de España, el protocolo se firmó el 15 de noviembre de 2007 entre la AQSIQ y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España. Desde su entrada en vigor, se ha ampliado la lista de empresas e instalaciones homologadas y autorizadas a exportar, situándose en la actualidad en un total de 29 instalaciones.

Con ocasión de la visita a España el pasado 28 de noviembre de 2018 del presidente de la República Popular China, Xi Jinping, se firmó una ampliación del Protocolo en vigor que permitirá ampliar la gama de productos autorizados de carne fresa y productos curados. A expensas de determinar los detalles de su puesta en práctica, facilitará el acceso a productos con un mayor valor añadido y atractivo, acercando la industria cárnica española en unas condiciones más favorables al mercado chino como la exportación de jamón con hueso y la exportación de productos que tengan menos de 313 días de curación (se abriría el mercado a otros productos curados como salchichones, lomos, chorizos y otras chacinas).

En este contexto, la reconversión del sector productivo local, los cambios en las tendencias de consumo hacia otras proteínas animales y la redefinición de los canales de comercialización marcarán los principales retos y oportunidades del mercado chino a lo largo de los próximos años, donde la apuesta por la calidad, la diferenciación y el valor añadido serán claves para el desarrollo de una estrategia exitosa.

No existe entre el consumidor una clara imagen de marca país España asociada a la calidad y seguridad alimentaria. Los productos llegan de forma indiferenciada como commodities al consumidor final. Tan solo en supermercados de categoría alta, en algunos restaurantes y en ciertas plataformas online se ha llevado a cabo un trabajo de diferenciación y posicionamiento, pero ha sido algo testimonial que no ha calado de forma generalizada en el consumidor.

En cualquier caso, España cuenta con un gran capital de partida para trabajar la diferenciación de sus productos. Es el cuarto mayor productor mundial, cuenta con un amplio abanico de razas autóctonas y una calidad contrastada en las grandes familias de porcino, desde la capa blanca a la negra. Además, cuenta con un producto estrella icónico, el jamón ibérico de bellota y sus diversas denominaciones de origen, que puede actuar como punta de lanza en la labor de diferenciación del sector. La evolución de las cifras de exportación, con una mayor proporción de carne y jamón (63% del total exportado) frente a despojos y productos no destinados a consumo humano, también ofrece una mezcla atractiva de partida para posicionar los productos de mayor valor añadido. Con el trabajo conjunto del sector podría hacerse una gran labor para ofrecer una imagen completa de los productos porcinos españoles y sus características únicas a nivel mundial, logrando garantizar por esta vía una presencia más estable y rentable en el mercado chino.

Puede descargar el informe completo en el siguiente enlace: https://www.icex.es/icex/es/navegacion-principal/todos-nuestros-servicios/informacion-de-mercados/estudios-de-mercados-y-otros-documentos-de-comercio-exterior/DOC2019820001.html


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