El sector del ibérico acaba de finalizar la campaña de montanera 2019/2020, lo que ha dejado a las empresas con una “carencia notable de recursos económicos”, que se materializa en una escasez de tesorería, según informaron el pasado jueves en una nota.

Esta práctica habitual ahora se ve agravada por la retracción del consumo general, las devoluciones de productos, los impagos y una perspectiva de descenso de los precios en las escasas nuevas operaciones en el mercado, “sin precedentes”.

Todas las previsiones del sector de han desvanecido, apuntan las mismas fuentes.

Explican que, tradicionalmente, los inicios del año son inactivos hasta el mes de marzo, momento en el que se inicia la recuperación económica de las empresas, ahora dificultada por la crisis sanitaria del coronavirus y sus repercusiones en el consumo de los productos derivados del cerdo ibérico.

Un consumo, añaden, que se centra mayoritariamente en el canal HORECA y en eventos de relevancia social como las Fallas de Valencia, la Semana Santa y la Feria de Sevilla, que también han sido suspendidos.

Además, vaticina que el sector primario se verá “seriamente afectado” porque al no disponer la industria de los recursos económicos suficientes, se reducirán “drásticamente” los precios de la materia prima o se cancelarán los sacrificios.

También prevén un retraso en los pagos, por lo que auguran “un serio problema económico al sector primario”, con producciones de cerdo ibérico de abasto nacidas desde hace más de diez meses.

Una vez finalice el estado de alarma, la recuperación del consumo no será inmediata ni tampoco la afluencia del turismo en nuestro país, lo que nos deja una perspectiva negativa para la totalidad del presente año.

Los ganaderos también van a verse afectados, ya que los industriales cárnicos reducirán el precio que pagan por los animales o cancelarán sacrificios, retrasando incluso los pagos. Esta situación se producirá cuando hay ya animales nacidos desde hace 10 meses.

“La consecuencia es desastrosa para nuestra economía y supervivencia”, advierte la asociación, que teme que esté en peligro la desaparición de pequeñas empresas con una reducida capacidad económica para superar esta crisis.