Mucho se ha escrito y se ha hablado en las últimas semanas sobre los efectos de la sequía en el sector agrícola. Los inicios de las campañas del olivar y de los cítricos han sido buenas oportunidades para comprobar los perjuicios causados por la falta de lluvias en forma de menores producciones respecto a años anteriores. La ganadería ha seguido una tendencia similar en cuanto que la escasez de agua caída en los últimos meses en Córdoba también preocupa a estos productores.

Octubre suele ser el mes de comienzo de la montanera, última fase de cría del cerdo ibérico, que consiste en dejar pastar al animal en la dehesa donde se produce el engorde gracias a su alimentación de bellotas y hierba. Este proceso suele extenderse hasta febrero. El menor número de precipitaciones ha provocado un retraso en este calendario. Así lo aseguró a ABC el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) de Los Pedroches, Antonio Jesús Torralbo, quien informó que «este año la montanera ha comenzado en general en noviembre debido a que las bellotas no tenían las condiciones óptimas por la sequía».

El directivo destacó que «hacen falta más lluvias para que haya más hierba en el campo, ya que la actual es poca e insuficiente si tenemos en cuenta que cada cerdo come en estos meses entre cuatro y cinco kilos de este vegetal». Según señaló, el paseo de los animales por las dehesas ha comenzado primero en la zona oriental del Norte de la provincia, en términos municipales como los de Peñarroya-Pueblonuevo o Fuente Obejuna debido a que el fruto de la encina está allí más maduro.

Torralbo recordó que la campaña pasada fue «floja» en cuanto a la existencia de bellotas en los árboles. Sin embargo, las previsiones para este año eran buenas hasta hace pocas semanas puesto que el estado del fruto era «óptimo» y eso auguraba una buena producción, pero esas estimaciones parecen haberse torcido. «Si no llueve a corto plazo la temporada será regular», recalcó.

Las organizaciones agrarias mantienen una opinión similar a la del máximo responsable del marco de Los Pedroches. El director de los Servicios Ganaderos de Asaja en Córdoba, José Luis Villafuerte, aseguró que hace algunos meses las expectativas de la montanera eran «históricas», puesto que algunos pensaban que podría llegar a ser la mejor de las últimas dos décadas. El motivo era que la carga de la encina y la floración de la misma en primavera se habían desarrollado en condiciones muy positivas para que el fruto diese de comer a las piaras.

Proteína para alimentar al cerdo

«Sin embargo, ahora estamos muy preocupados porque la escasez de agua provoca que la bellota no tenga suficiente cantidad proteica para alimentar adecuadamente a los cerdos, llegando, incluso, en algunas zonas a empezar a caerse el fruto», alertó el técnico. A su juicio, «si no se producen bastantes lluvias en los próximos veinte o treinta días, la montanera se malogrará y se irá al traste».

Villafuerte reconoció que algunos cerdos ya habían salido al campo en octubre, como suele ser habitual, aunque en esta ocasión, desde su punto de vista, la mayoría de los ganaderos esperarán a diciembre y enero una vez que se produzcan las esperadas precipitaciones. El representante de Asaja incidió en que la situación de Los Pedroches es especialmente negativa por la sequía, mientras que otros municipios donde también hay montanera, como Almodóvar del Río u Hornachuelos, las previsiones son algo mejores porque allí ha caído más agua. «Si llueve habrá una buena añada de jamones dentro de tres años, pero si no la bellota no tendrá suficiente madurez y eso afectará a la calidad del producto final», indicó.

Por su parte, el secretario provincial de la Unión Pequeños Agricultores (UPA), Miguel Cobos, señaló que la bellota, como otros cultivos (olivar, cítricos, cereales…), también se está viendo afectada por la menor pluviometría, de manera que «su tamaño es más pequeño que en otros años». «Es verdad que las encinas son árboles fuertes que están acostumbrados a climas extremos, pero hay que tener en cuenta que el menor calibre de este fruto trae consigo menos kilos en la dehesa, lo que se convierte en un problema para el sector porcino», subrayó el dirigente agrario.

Cobos hizo referencia a la menos existencia de hierba en la naturaleza y coincidió con Asaja en el hecho de que la menor presencia de bellotas para los cerdos puede perjudicar a la calidad de los jamones «por la necesidad que tiene el ganadero de completar su alimentación con piensos en esas circunstancias».

Fuente: ABC Córdoba

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