La trama de los productos cárnicos curados se extiende a los jamones ibéricos

FACUA-Consumidores en Acción ha constatado que “Carrefour sigue ofertando jamones y embutidos Oro de la Ermita pese a la orden de retirada del mercado que pesa sobre todos los productos cárnicos curados de ésta y otras siete marcas: Jamón Bodega Alto de Aitana, Jamón Bodega Sierra Gorda, Aire de Mariola, Serranía de Ameta, El Galán, Jamones Croval, Don Enrique”.

FACUA ha puesto los hechos en conocimiento del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y se ha dirigido a Carrefour para exigirle que” retire de inmediato cualquier oferta de productos cárnicos curados Oro de la Ermita”.

En la página web de Carrefour “puede comprobarse cómo este viernes sigue ofertando al público siete productos de dicha marca: jamón de cebo 50% raza ibérica, espectec, cabecera de lomo embuchado y cuatro variedades de fuet (extra pimienta roja, extra hierbas, extra ibérico y extra pimienta negra)”, manifiestan desde FACUA.

“Los jamones Oro de la Ermita han sido en los últimos años uno de los productos estrella de Carrefour, que ha vendido piezas de 7,5 kilos por 79 euros, lo que anunciaba como precio imbatible. La cadena también ha vendido en otras temporadas los mismos jamones por 99 euros, un precio que incluía una botella de whisky o ginebra de regalo y también una garrafa de aceite de oliva”, expresan desde FACUA.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) ha recomendado a los consumidores que pudieran tener productos cárnicos curados de las ocho marcas mencionadas “que se abstengan de consumirlos”. El organismo del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha informado a las autoridades competentes de todas las comunidades autónomas a través de la Red de Alerta Alimentaria nacional para que realicen las actuaciones oportunas.

Cientos de toneladas inmovilizadas

El 18 de junio, Aecosan tuvo conocimiento a través del Sistema de la Red de Alerta Alimentaria Nacional (Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información, Sciri), por parte de las autoridades competentes de la Comunidad Valenciana, de la inmovilización de más de cien toneladas de productos cárnicos. Se trata en su mayoría de jamones, almacenados en el interior de dos naves pertenecientes a un establecimiento ubicado en Alzira, carente de autorización sanitaria, y sin inscripción en el Registro General Sanitario de Industrias Alimentarias y Alimentos y en evidente estado de deterioro y falta de garantías sanitarias.

Las Autoridades sanitarias de la Comunidad Valenciana ante la existencia de un posible riesgo para la salud pública, han inmovilizado los productos, han procedido al cese de la actividad del establecimiento y han puesto a disposición de la Guardia Civil toda la información. La actuación se está llevando a cabo en todo momento de manera conjunta con la Guardia Civil por tratarse de una actividad ilegal, que no cumple ningún requisito sanitario.

Debido a esta situación ilegal, existe una falta de trazabilidad y aún no ha sido posible determinar con exactitud el origen y destino de los productos inmovilizados, según indica Aecosan.

En los días 21 y 22 de junio, como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo por las autoridades sanitarias de la Comunidad Valenciana en el marco de este incidente, Aecosan tuvo conocimiento de la inmovilización cautelar de un total de 490,6 toneladas de varios productos cárnicos (jamones, chorizo, salami, salchichón,…..) en diversos establecimientos y empresas de dicha Comunidad. Entre ellos en las cadenas de distribución Family Cash donde se han retirado 4.302,76 kg de cárnicos loncheados y 363 piezas de jamón y paleta y en la cadena de supermercados Kuups Design International SL, donde se han retirado 20.000 unidades de distintos productos cárnicos.

“Asimismo se nos informa que se ha procedido a la suspensión de la actividad de cinco empresas dedicadas a la manipulación de productos cárnicos implicadas en los hechos”, señala Aecosan, que añade en su comunicado que “las marcas comercializadas cuyos productos se están retirando del mercado corresponden a: Jamón Bodega Alto de Aitana, Jamón bodega Sierra Gorda, Aire de Mariola, Serranía de Ameta, El Galán, Jamones Croval, Don Enrique y Oro la Ermita”.

La trama arrancó en Extremadura

La trama de venta de jamones caducados que ha afectado a varias comunidades autónomas arrancó en mayo de 2017 en una empresa cacereña de Malpartida de Plasencia y la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales lo puso en conocimiento de la Fiscalía en septiembre.

Según ha informado la Fiscalía de Badajoz, en mayo de 2017 el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y veterinarios del Servicio Extremeño de Salud (SES) acudieron a la empresa junto a un letrado de la Administración de Justicia, en una actuación autorizada por el Juzgado.

Tras el examen se acordó el decomiso y destrucción de 49.471 kilogramos de productos cárnicos, 31 jamones y dos paletas de cerdo al presentar «putrefacción» y pérdida de las características organolépticas exigidas para su comercialización.

Además, se acordó el decomiso y destrucción de otros 48.519 kilogramos de productos cárnicos por presentar caducidad y pérdida de las características organolépticas y falta de trazabilidad exigidas para su comercialización.

Por otra parte, se inmovilizaron 21.927 kilogramos de productos cárnicos hasta que la empresa acreditase la trazabilidad comercial de los alimentos, en los que, en muchos casos, faltaba el correspondiente etiquetado.

Junto a ello, se acreditó la trazabilidad de 12.887 kilos por lo que se acordó su posterior liberación al mercado,

Se comprobó que los productos provenían de diversas empresas relacionadas con esta compañía, con sedes en Oliva de la Frontera e Higuera la Real, localidades de la provincia de Badajoz.

Ello motivó la intervención del Seprona y los veterinarios del SES en estas dos empresas, en agosto de 2017.

En ellas se inmovilizaron 177.000 kilogramos de productos para su destrucción y se permitió la salida de otros 75.000, aptos para el consumo.

Las investigaciones las lleva el juzgado de Instrucción de Fregenal de la Sierra (Badajoz). «Es preciso e importante significar que las actuaciones se centran en estas específicas y concretas partidas, sin que conste en este momento ninguna intervención más, ni la existencia de ningún género cárnico en mal estado que proceda o esté ubicado en las referidas zonas de Malpartida de Plasencia, Oliva de la Frontera o Higuera la Real», ha aclarado la Fiscalía.

Las actuaciones continúan en fase de instrucción hasta su completa finalización, que por el momento «no es cercana ante la práctica de diversas diligencias», han precisado las mismas fuentes.

El consejero de Sanidad y Políticas Sociales de Extremadura, José María Vergeles, ha informado este viernes de que el 29 de septiembre puso el asunto en manos de la Fiscalía ante la posible existencia de al menos un delito contra la salud pública.

Carrefour retira sus jamones Oro de la Ermita por precaución

Carrefour ha decidido retirar de sus supermercados e hipermercados los productos que se venden bajo la marca Oro de la Ermita, según han confirmado fuentes de la compañía a FoodRetail & Shoppers. Hablamos sobre todo de jamones, pero también de otras referencias de embutidos. La marca se ha visto afectada en una operación policial contra el fraude cárnico en la que se han visto envueltas al menos cinco empresas valencianas y que ha provocado una alerta alimentaria emitida por Aecosan, como ya os informamos el pasado viernes.

En concreto, Aecosan pedía no consumir productos de las marcas Jamón Bodega Alto de Aitana, Jamón bodega Sierra Gorda, Aire de Mariola, Serranía de Ameta, El Galán, Jamones Croval, Don Enrique y Oro la Ermita. El problema principalmente llega por dos motivos: los alimentos no eran almacenados en condiciones higiénicas y la trama empresarial manipulaba las fechas de caducidad de los productos en mal estado. Al menos se han inmovilizado más de 490 toneladas de productos cárnicos y se ha suspendido a cinco empresas por prácticas fraudulentas. La operación sigue abierta.

Una de las marcas mencionadas llama la atención: Oro la Ermita. Su parecido con Oro de la Ermita, que se vende en Carrefour, ha provocado la confusión en los últimos días, tanto que la cadena de distribución se ha visto obligada a actuar. Según informan fuentes de la cadena a este medio, «se ha decidido retirar las referencias de Oro de la Ermita». ¿Por qué? Un escueto «como medida de precaución» es la respuesta.

Comapa es el proveedor de los jamones Oro de la Ermita y ha explicado que el producto intervenido en la operación policial nada tiene que ver con el suyo. Habla de falsificación de la marca, de «una enseña distinta». Por eso, se ha personado como acusación en la causa abierta en los juzgados de Valencia. En todo caso, la retirada de los productos en Carrefour plantea muchas dudas. La más evidente: ¿Ha vendido la cadena jamones en mal estado?


Comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.