El crecimiento de la oferta de cerdo vivo, tanto a nivel nacional como internacional, está pasando factura al sector productor como no lo hacía desde 2008. Los ganaderos se están viendo obligados a tener que vender a pérdidas, ya que la carne de porcino blanco se cotiza a 0,93 euros el kilo, por debajo de los costes de explotación, que se estima están por encima de 1,12 euros el kilo. Esto significa que los productores están perdiendo una media de entre 15 y 25 euros por animal. El peso de un cerdo destinado a matadero ronda entre los 85 y 100 kilos.

La situación ha colocado a las explotaciones porcinas en una complicada situación, debido a que los ganaderos llevan ya algún tiempo sin poder cubrir costes y seguir manteniendo la actividad. «Lo que conseguimos en cada eslabón de la cadena lo destinamos a al mantenimiento de la explotación, y si los ingresos no cubren los gastos estamos sufriendo pérdidas. La realidad es que estamos poniéndole dinero encima para seguir manteniendo la granja», explica Andrés Barquero, propietario, junto a su hermano, de una explotación de porcino en La Atalaya, en el municipio de Cañete la Real. Barquero cuenta con 250 madres reproductoras, pero si la cosa no mejora se verá obligado a sacrificar algunas. Este ganadero es independiente y no está integrado. Los integrados trabajan para otras empresas, la mayoría grandes mataderos, que se hacen cargo de todos los gastos (alimentación y veterinarios, entre otros), por lo que el ganadero sólo se encarga del cuidado y la cría de los animales y recibe al final una cantidad pactada bien por kilo o por animal.

egún Barquero, los ganaderos que peor lo están pasando son los independientes, porque, aunque tratan de producir más cerdos con menos madres, la alimentación es más cara que en 2008 y la bajada de precios les está provocando pérdidas cuantiosas. El ganadero integrado en cambio no sufre esta crisis, que recae sobre todo en la industria.

En Andalucía existen unas 5.900 explotaciones de porcino en intensivo, de las cuales en Málaga hay unas 200. La mayoría se concentra en las poblaciones de Campillos, Teba y Cañete la Real, entre otras.

Entre los mayores productores se encuentra Famadesa, que además de matadero, despiece y fábrica de embutidos y jamones, posee dentro del grupo varias empresas especializadas en la producción de cerdo blanco. Además tiene integrados a un buen número de pequeños ganaderos en todo el territorio andaluz. Más del 25% de su producción procede de granjas propias.

Según el balance agrario y ganadero de Asaja Málaga, el sector productor de porcino blanco facturó en 2015 la cantidad de 37,10 millones de euros, y 1,89 millones la cría de cerdo ibérico. Esto sitúa al sector porcino en el segundo escalón de la ganadería malagueña, sólo por detrás del caprino, que facturó más de 56 millones de euros, entre la producción de leche y de carne. El porcino produce en la provincia entre 500.000 y un millón de animales al año.

Europa

Para el director general de Famadesa, Federico Beltrán, el conflicto no es exclusivo de España, toda vez que la actual crisis de precios del cerdo afecta también a otros países productores europeos. «El problema es que sigue sobrando mucho cerdo porque hay excedentes», afirma el empresario malagueño.

Detrás de la superproducción actual de cerdo blanco está la mejora en eficiencia reproductiva de las madres, lo que hace posible a las granjas poder tener más lechones al año. Asimismo, influye la mejora en la sanidad animal y al veto ruso. La exportación de carne de cerdo a Rusia está bloqueada desde febrero de 2013.

Esto ha cambiado el comercio internacional. La industria cárnica ha tenido que buscar nuevos mercados, especialmente en Asia. Gracias a estas exportaciones, sobre todo al mercado asiático, las empresas están rentabilizando productos que antes carecían de valor.

Los gustos y demandas de China han cambiado los cortes y el despiece de las carnes dando valor a subproductos que antes no eran tan rentables e incluso se descartaban. Si antes un matadero tiraba los huesos, ahora los deja con más carne y los vende en China dándoles valor, lo que les permite, por otro lado, poder ofertar las partes más nobles del cerdo a precios competitivos en el mercado nacional y europeo.

Para Faccsa, una de las grandes industrias cárnicas malagueñas y nacionales, la situación por la que atraviesan los ganaderos es algo que preocupa a los mataderos y empresas de embutidos. «Algunos están empezando ya a sacrificar a parte de las madres reproductoras que poseen, y eso es algo que ni le interesa a la industria ni a los productores», señala el director de Exportación de la firma, Ramón Soler Ciruana.

Faccsa sacrifica semanalmente 25.000 cerdos (1.300.000 en 2015), por lo que es uno de los grandes compradores de cerdo blanco Duroc. Famadesa sacrifica por su parte en torno al 1.200.000 cerdos al año. A diferencia de Faccsa, la empresa que dirige el empresario Federico Beltrán es además uno de los grandes productores de cerdos de Andalucía, que se encuentra en el quinto puesto del ‘ranking’ nacional. La comunidad que más cerdos produce es Cataluña, con Lérida como estandarte. Le siguen Zaragoza, Murcia, Toledo, Segovia y, después, Andalucía. En el año 2014 la producción española de carne de porcino superó por primera vez los 3,5 millones de toneladas.

http://www.diariosur.es/economia/agroalimentacion/201603/17/exceso-cerdos-pasa-factura-20160317113155.html

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