El ministro de Agricultura, Pesca y Agricultura, Luis Planas, ha señalado que las medidas extraordinarias en materia de empleo agrario, que se han prorrogado hasta el 30 de septiembre, han cumplido su objetivo y ofrecen “tranquilidad” al sector agrario tras la crisis del coronavirus.

“Ha sido un instrumento excepcional prolongado para dar tranquilidad al sector. A fecha de hoy no existe ninguna tarea ni un empleo agrario que esté pendiente de ser cubierto, por lo que se ha cumplido su objetivo”, ha indicado Planas durante su comparecencia en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación en el Senado.

El titular de Agricultura, que defendió esta semana la convalidación de este Real Decreto Ley en el Congreso de los Diputados, ha calificado esta normativa de una “respuesta original española” ante la situación creada por la pandemia y las necesidades del sector.

Respecto a las medidas adoptadas por el Gobierno para ayudar a empresas y sectores durante la crisis sanitaria del coronavirus, Planas ha destacado la importancia de las líneas ICO para “mantener el pulso de la economía en una situación tan difícil como ésta”.

De esta forma, Planas ha señalado a los senadores que a fecha de 1 de junio en agricultura, ganadería y pesca se habían avalado un total de 19.980 operaciones con un aval solicitado de 1.598 millones de euros y un crédito total financiado de 2.344 millones de euros.

Respecto a la industria alimentaria se han avalado 10.276 operaciones con un aval de 1.911 millones de euros y un crédito facilitado de 2.517 millones de euros.

Mientras que la financiación de estas líneas de crédito a la distribución comercial de alimentos y bebidas alcanzan hasta ahora un total de 31.136 operaciones con un aval de 2.350 millones de euros y un crédito facilitado de 3.063 millones de euros.

Sector esencial

Respecto al cierre del canal Horeca, que ha impactado negativamente en determinados sectores, Planas ha recordado que en estos meses se han puesto en marcha iniciativas nacionales y europeas en materia de apoyo a productos como la carne de ovino o caprino, hortalizas, quesos o vino, afectados por el impacto del cierre de bares y restaurantes.

Planas ha avanzado que su Departamento está estudiando la posibilidad de contar con medidas de ayuda también para otros sectores afectados por el coronavirus como el de la flor cortada o el ibérico, también afectado por el cierre de la hostelería.

“Este Gobierno tiene la voluntad de que nadie se quede atrás en España y de continuar todos juntos para tener un país y un sector agrícola, ganadero y de pesca que responda a nuestra ambición como país”, ha recalcado Planas.

El titular de Agricultura ha reiterado que el sector agroalimentario fue calificado de “esencial” en el decreto de estado de alarma, destacando que ha “funcionado con práctica normalidad en un contexto que no lo era”.

Planas ha apuntado que el inicio de año estuvo protagonizado por las movilizaciones del campo, donde los agricultores exigían precios justos para sus producciones, pero que con la crisis del coronavirus tanto agricultores como ganaderos se transformaron en el estado de alarma en “agentes activos” para abastecer de alimentos al conjunto de la población española y para asumir tareas desde el punto de vista social, mostrando su “compromiso y vocación” de servicio público en estos complicados momentos.UPA-UCE denuncia que los ganaderos extremeños han perdido ya más de 50 millones por la COVID-19

El problema del coronavirus, agravado por la especulación, ha provocado una fuerte caída de los precios en el conjunto de la ganadería, donde las pérdidas aumentan considerablemente cada día. Esta situación se debe a que las escasas medidas que se han puesto en marcha hasta ahora, como el sistema de almacenamiento privado (que además ha dejado fuera a sectores como el del porcino ibérico), no han servido para revertir la reducción de precios en los sectores más golpeados por sus efectos como el ovino, vacuno o caprino.

“La cifra de pérdidas en el conjunto de la ganadería se sigue incrementando cada día y ya nos encontramos con que los ganaderos extremeños han perdido 52,75 millones de euros en el ovino-caprino, vacuno y porcino ibérico”, denuncia el secretario general de UPA-UCE, Ignacio Huertas.

Esta organización agraria también está haciendo un seguimiento para poder evaluar cuáles son los efectos de la pandemia del COVID-19 para el sector apícola y otros sectores agrícolas que todavía no han empezado la comercialización de las distintas producciones. “Tenemos que lamentar la falta de respuestas por parte de las administraciones para paliar la complicada situación en la que se encuentran muchas explotaciones ganaderas de la región”, señala Huertas.

Por ello, desde UPA-UCE reclaman la puesta en marcha de medidas de apoyo a la renta de los ganaderos extremeños a través de los PDR (Programas de Desarrollo Rural), como ya ha planteado la Comisión o buscar otras fórmulas que ayuden a dar una solución a este problema. “Si no se ponen medidas encima de la mesa pronto, los ganaderos extremeños no podrán seguir afrontando tantas pérdidas y, por tanto, se verán obligados a cesar su actividad”, mantiene Huertas.

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