Las consecuencias de la Covid-19 se seguirán notando en la montanera del cerdo ibérico que está a punto de comenzar en la península, porque habrá menos carga ganadera en el campo, a pesar de que el benevolente inicio meteorológico del otoño está beneficiando al pasto y a la bellota.

Todavía quedan algunas semanas para que los animales salgan al campo, pero los productores e industriales ya hacen sus cuentas y previsiones sobre esta campaña, que esperan que no llegue a superar los 672.000 cerdos ibéricos con categoría de bellota sacrificados en la previa campaña y que supuso un crecimiento del 6,7 % respecto a la de 2019/20.

El presidente de la interprofesional del cerdo ibérico (Asici), Antonio Prieto, ha explicado que a lo largo de 2020 hubo un ajuste en el censo de cerdas madres debido a la incertidumbre generada por la pandemia en productos muy vinculados al canal de la restauración como el ibérico y eso ahora se notará en el descenso de número de animales nuevos de esta montanera.

A pesar de ello, no se atreve a pronosticar con cifras porcentuales el retroceso y prefiere centrar el foco en la “buena montanera”, meteorológicamente hablando, que se prevé.

Las “primeras” lluvias otoñales han permitido que ya empiece a crecer la hierba en las dehesas, un complemento importante en la alimentación de los animales durante estas fechas.

Además, las encinas están produciendo “buena” bellota y con una elevada carga por lo que hay “esperanza” de cerrar una buena campaña, ha apuntado.

La secretaria técnica de la asociación de criadores del ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, habla en unos términos similares e incluso hace un cálculo previo de un “10 o 20% menos” de cerdos ibéricos en esta montanera.

No obstante, ha incidido en que son unos datos provisionales a la espera de ver cómo van transcurriendo las semanas pero, en todo caso, se da por hecho el descenso.

“Entrará menos cabaña como consecuencia de la pandemia, ya que hubo una reducción de censos ante la fuerte bajada de los precios” de los productos derivados del cerdo ibérico, como consecuencia del cierre y las fuertes restricciones en el canal Horeca.

Por lo demás, y en la línea de Asici, habla de “buenas calidades” en el fruto de la encina a la espera de que las lluvias “sigan acompañando” para contar también con el suficiente pasto.

Además, la carga de bellota está “bastante bien en todas las zonas productoras” peninsulares por lo que cabe esperar “una calidad alta”, ha subrayado Diéguez.

Son noticias esperanzadoras no sólo para los productores, sino también para la industria del ibérico que “está muy tocada” por la pandemia porque aún no se ha recobrado el consumo habitual.

Previsiones en las denominaciones de origen

Las denominaciones de origen del cerdo ibérico también han hecho ya sus previsiones, como es el caso de la DOP “Los Pedroches”, cuyo gerente, Juan Luis Ortiz, valora que haya “una buena” cosecha de fruto y lluvias “adelantadas” en la zona norte de Córdoba que están engordando la bellota y permite la disponibilidad de hierba “pronto”.

La campaña pasada esta D.O.P. consiguió amparar cerca de 24.000 cerdos en las diferentes categorías, algo menos que los cerca de 25.000 de la previa campaña y ahora espera un nuevo descenso debido también al coronavirus.

Los primeros cálculos apuntan a una reducción del 10% en la cabaña, lo que unido a la buena disposición de bellota y pasto, permitirá obtener piezas de “muy buena calidad” en esa zona.

Ortiz ve una “franca recuperación” en el consumo de estos productos, de la mano de la buena evolución de la pandemia, pero falta camino por recorrer “cuando venimos de tan abajo”.

Están expectantes de cara al último trimestre del año porque es la campaña de Navidad, cuando se concentra el 40% de las ventas, y por el contexto actual de recuperación tras la crisis sanitaria.

El director técnico de la D.O.P. “Dehesa de Extremadura”, Álvaro Rivas, ha indicado que en su área hay buena carga de bellota tanto en encina como en alcornoque.

La hierba, igualmente, mantiene buenas condiciones pero es necesario que “no vengan muchos días seguidos de calor” para mantenerlo; si es así, las condiciones son “bastante aceptables”.

Al igual que en Los Pedroches, esta denominación ve “clave” la campaña de venta de jamones para Navidad ante una situación sanitaria que mejora y con una hostelería en auge.

Con ello, los secaderos pueden ir liberando stock acumulado y los industriales, en consecuencia, comenzar a mejorar su situación a pesar de las dificultades.

Asimismo, la carga ganadera en su zona de influencia será “algo menor” también como consecuencia de la pandemia, con unas perspectivas de unos 25.000 cerdos en montanera.

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