Los ganaderos de cerdo ibérico de Castilla-La Mancha, especialmente los situados en la parte más occidental de la región, en zonas de dehesa limítrofes con Extremadura, mantienen un estado de vigilancia reforzada ante el riesgo de expansión de la Peste Porcina Africana (PPA). Aunque la enfermedad no está presente en la Comunidad, la proximidad de focos detectados en Cataluña y la preocupación por la fauna silvestre han llevado al sector a extremar las medidas de bioseguridad.
En las explotaciones extensivas, actualmente en plena montanera —un periodo crítico por la elevada exposición al medio natural—, los ganaderos están aplicando las recomendaciones de las insituciones. Entre ellas destacan la revisión de vallados perimetrales, el control estricto de accesos, la supervisión de la alimentación y la prohibición expresa de suministrar restos de comida a los animales.
Preocupación contenida entre los productores
Desde el sector ganadero se reconoce una preocupación lógica, aunque moderada, confiando en que la situación permanezca controlada. Los productores valoran positivamente el trabajo de las administraciones en las zonas afectadas y consideran que por el momento, el riesgo está acotado. Aun así, insisten en que la prevención es clave para evitar la entrada de la enfermedad en las dehesas.
La convivencia del cerdo ibérico con fauna silvestre, especialmente con el jabalí, es uno de los principales puntos de atención. Aunque la PPA no se ha detectado en jabalíes en Castilla-La Mancha, sí existen antecedentes de otras enfermedades, como la tuberculosis, que refuerzan la necesidad de mantener protocolos estrictos para evitar contactos y posibles transmisiones.
Cataluña, foco de atención por la gestión del jabalí
La gestión del foco catalán se sigue con especial atención desde otras comunidades autónomas. En Cataluña, las autoridades han fijado como objetivo reducir a la mitad la población de jabalíes para minimizar riesgos sanitarios. Actualmente, la densidad media se sitúa en torno a 6 jabalíes por kilómetro cuadrado, con una población estimada de unos 125.000 ejemplares. El plan contempla rebajar esa cifra hasta los 4 jabalíes por kilómetro cuadrado, lo que implicará la caza de alrededor de 60.000 animales.
Desde la Consejería de Desarrollo Sostenible lanzaron un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y al sector ganadero, subrayando que no existe ninguna alerta activa relacionada con la PPA en Castilla-La Mancha y que el control sanitario que se está aplicando en Cataluña es adecuado.
Intensivo o extensivo: diferentes niveles de riesgo
Los expertos recuerdan que las explotaciones intensivas cuentan con medidas de bioseguridad más estrictas y eficaces, como vados sanitarios, cierres perimetrales reforzados y controles muy rigurosos de movimientos y accesos. En cambio, el modelo extensivo propio de la dehesa presenta mayores dificultades para aplicar estas barreras, lo que obliga a extremar la vigilancia y las actuaciones preventivas.
En Castilla-La Mancha, especialmente en las provincias de Toledo y Ciudad Real, se concentran más de 65.000 ejemplares de cerdo ibérico en zonas de dehesas. Los ganaderos permanecen especialmente atentos en este momento, conscientes de la importancia de proteger la cabaña ganadera y de no perder mercados, especialmente en plena campaña navideña.
La superpoblación de jabalíes, un debate abierto
El debate sobre la gestión de la fauna silvestre sigue abierto. Informes recientes estiman que la densidad media del jabalí en España oscila entre 1 y 15 individuos por kilómetro cuadrado, aunque en zonas con alta disponibilidad de alimento puede superar los 20 o incluso 30 ejemplares. Más allá de la densidad, los expertos insisten en la importancia de analizar dónde se concentran estos animales: zonas de monte, áreas agrícolas, explotaciones ganaderas o incluso entornos urbanos.
Desde el sector porcino se reclama un periodo de actuaciones rápidas y contundentes para reducir la superpoblación de jabalíes allí donde sea necesario, siguiendo el ejemplo de otras comunidades autónomas que han flexibilizado vedas y reforzado los planes de control cinegético.
La prevención y la coordinación entre ganaderos, sector cinegético y administraciones se consideran fundamentales para mantener a Castilla-La Mancha libre de la PPA a y proteger un sector clave para la economía rural.


