Se prevé que la producción mundial de carne de cerdo alcance los 126,3 millones de toneladas en 2025, lo que supone un aumento del 1% con respecto al año anterior. El crecimiento limitado de los censos de reproductoras y los brotes continuos de Peste Porcina Africana (PPA), especialmente en partes de Asia y Europa, que siguen dificultando los esfuerzos de control sanitario, se espera que se vean compensados por una mejora de la productividad y una mayor eficiencia en la gestión de la cabaña porcina, lo que respaldará el crecimiento de la producción mundial.
En China, el mayor productor mundial, se anticipa un aumento de la producción a medida que los productores aceleren los sacrificios para hacer frente al exceso de inventarios, tras la decisión del gobierno de reducir el censo nacional de reproductoras en alrededor de 1 millón de cabezas (de unas 40,4 millones, a 39,5 millones) con el fin de restablecer el equilibrio del mercado y estabilizar los precios. Además, la reciente prohibición del “engorde secundario”, una práctica mediante la cual los cerdos listos para el mercado se retienen o se vuelven a engordar más allá del peso óptimo de sacrificio en previsión de precios más altos, tiene como objetivo frenar la especulación y promover un ajuste descendente más ordenado de la oferta.
Se espera que Brasil, Rusia y Vietnam registren expansiones de su producción, impulsadas por el aumento de la demanda interna y de exportación. Mientras tanto, en la Unión Europea, se proyecta que la producción aumente solo de forma marginal, limitada por persistentes desafíos sanitarios y por estrictas regulaciones ambientales y de bienestar animal que continúan restringiendo la recuperación de la cabaña porcina e impiden una mayor expansión. Por el contrario, se prevé que Estados Unidos registre una ligera disminución de la producción, reflejo de un menor número de cerdos listos para el sacrificio debido a brotes de enfermedades, en particular el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), parcialmente compensado por mayores pesos de las canales como resultado de menores costos de los piensos.
El comercio mundial de carne de cerdo se expandirá en medio de déficits de oferta inducidos por la PPA
Se pronostica que el comercio mundial de carne de cerdo alcance los 10,2 millones de toneladas en 2025, un 1,5% más que el año anterior. Se anticipa una mayor demanda de importaciones en Filipinas y Vietnam, donde la producción interna sigue limitada por brotes recurrentes de PPA. También se prevé que las importaciones de México aumenten, reflejando una mayor demanda del sector de HORECA y la sustitución del consumo de carne bovina por carne de cerdo más asequible.
De manera similar, se espera que Argentina registre un marcado incremento de las importaciones, impulsado por el creciente interés de los consumidores y por recientes medidas gubernamentales que han agilizado los procedimientos de importación y facilitado el acceso al mercado para proveedores extranjeros, lo que ha dado lugar a un aumento de las autorizaciones de importación en los últimos meses.
Se prevé que las importaciones de China se contraigan ligeramente, reflejando un exceso de oferta interna de cortes frescos estándar, carne de cerdo procesada y cortes primarios. Esta disminución se ve parcialmente compensada por una demanda sostenida de vísceras y productos específicos de carne de cerdo, que sigue respaldando las compras para los sectores de procesamiento y de servicios alimentarios. Tras unas mayores compras en el 1º semestre del año, la abundancia de suministros internos y los aranceles impuestos para la carne de cerdo procedente de la Unión Europea han limitado los volúmenes de importación.
También se anticipa una disminución de las importaciones en Corea del Sur, ya que las presiones inflacionarias llevan a los consumidores a optar por proteínas más baratas, y en Japón, donde los elevados inventarios internos reducirán las necesidades de importación.
Se proyecta que gran parte de la demanda mundial de importaciones sea cubierta por Brasil, cuyas exportaciones se prevé que aumenten en torno a un 15%, y por Rusia, gracias a mayores suministros exportables. Por el contrario, se espera que los envíos desde la Unión Europea y Estados Unidos disminuyan en un contexto de demanda más débil por parte de los principales destinos asiáticos.



