El sector de la producción de embutidos y carne curada en Australia supone unos ingresos de 2.700 millones de euros, con un crecimiento del 0,3% en los últimos 5 años. Además, se espera que esta tendencia continúe, con una previsión de crecimiento en los próximos 5 años del 0,5%. Australia se sitúa en el puesto 17 de los países con una mayor producción de carne de cerdo, que ha aumentado durante el último trimestre de 2021 en un 0,1%, hasta superar las 112 toneladas.

El sector de la producción de carne de cerdo presenta una alta concentración, en la que las 4 principales empresas representan el 60% de los ingresos del sector. En los últimos años, las principales empresas se han consolidado, adquiriendo a productores más pequeños con el objetivo de reducir costes, aumentar su rentabilidad y su competitividad. Cabe esperar que esta tendencia se mantenga, y por tanto la concentración del sector continúe en los próximos años.

Respecto a la demanda interna, el consumo de carne cerdo en Australia supera a su capacidad de producción, por lo que la gran mayoría de esta carne se destina a satisfacer la demanda local, con únicamente un 9% dirigido a mercados internacionales. En este sentido, cada vez es mayor la dependencia de las importaciones para satisfacer esta creciente demanda.

El consumo de carne de cerdo en Australia tiene una tendencia estable, aunque ligeramente decreciente durante los últimos 5 años. En 2020 el consumo fue de 20,21kg per cápita, este estancamiento puede venir provocado por una mayor preocupación por la salud, lo que supone un aumento del consumo de otras carnes, como la de pollo o la opción por la comida de origen vegetal.

El consumo de embutidos y carnes curadas, entre los que se incluye el jamón, está aumentando y es la forma más habitual de degustar la carne de cerdo destacando el beicon y el jamón cocido, con un consumo anual de 11,7kg per cápita. Además, esta tendencia se ha visto favorecida por un incremento en la demanda de productos gourmet, de alta calidad y más saludables, lo que hace que los productores adapten su oferta siguiendo estas tendencias e introduciendo productos orgánicos y con un menor porcentaje de grasa o de sal.

En el caso del jamón y el beicon, los productores locales deben enfrentarse a una creciente competencia externa, destacando EE.UU., Italia y España como principales países proveedores. Las importaciones de jamón a Australia han venido aumentando progresivamente durante los últimos 2 años tras un retroceso en 2019 de un 30% en valor. A pesar de que aún no se ha alcanzado el nivel de importaciones de 2018, las importaciones superaron en 2021 los 24,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 7% respecto al año anterior, así como los 2.000kg, aumentando en un 8 % el dato del año previo.

La práctica totalidad de la carne exportada de España a Australia consiste en jamón serrano, ibérico y paleta. Estas importaciones han aumentado en 1,8 millones de euros en el último año, lo que supone un crecimiento de un 18%. En términos generales, los precios del jamón procedente de España, tanto serrano como ibérico, son más elevados que los del producto local.

En el caso del jamón serrano la diferencia de precios es menos significativa. Sin embargo, cabe destacar que a medida que más marcas de jamón españolas van entrando en el mercado australiano, el precio tiene una tendencia decreciente.

Una de las principales dificultades que encuentran las empresas españolas del sector en el mercado australiano es el desconocimiento de la variedad y calidad del producto. Por este motivo, cabe destacar la importancia de la difusión, información y promoción del producto, de manera que se eduque al consumidor y se den a conocer las propiedades únicas del jamón español.

Por otro lado, dadas las características del producto y las particularidades del mercado australiano, es necesario contar con un importador o distribuidor en el país que tenga la capacidad necesaria para hacer llegar el producto a supermercados, minoristas, restaurantes o tiendas gourmet. Además, la estricta normativa que regula la entrada de este producto es una de las principales barreras para su comercialización. Por lo tanto, es necesario conocer las políticas de protección, bioseguridad y etiquetado, así como obtener todos los permisos y la documentación necesaria antes de realizar cualquier operación comercial.

Respecto a las perspectivas del sector, se espera que el consumo de carne de cerdo continue aumentando durante los próximos años, con un crecimiento estimado del 3,6%. El impacto de la pandemia ha afectado a los hábitos de consumo, especialmente durante los 2 años en que los restaurantes han sufrido cierres. A pesar de ello, el consumo de carne se ha mantenido relativamente alto, aunque la incertidumbre económica ha reducido el nivel de gasto de los consumidores, que han optado por opciones más económicas. Sin embargo, a medida que se recupera el sector de la hostelería se prevé que el consumo de los productos gourmet aumente, lo que favorecería al consumo del jamón.

Puede leer el informe completo de ICEX, previo registro, en el siguiente enlace: Estudio de mercado. El mercado del jamón en Australia 2022

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