El análisis del acceso al mercado de la carne y elaborados de porcino de Filipinas es una tarea compleja por las especiales características de este mercado.

Por una parte, es evidente que se trata de un mercado de gran dimensión (más de 106 millones de habitantes); con una alta concentración de la población en torno a la capital (casi 13 millones de habitantes en la zona “MetroManila” en Luzón); con un elevado, arraigado y creciente consumo de carne de cerdo (próximo a los 20 kilos per cápita); y con una importante y continuada trayectoria importadora de carne de porcino (entre 300.000 y 450.000 toneladas/año, equivalente a algo más del 18% de la utilización interior aparente).

Pero por otra parte, también coinciden en este mercado importantes aspectos poco favorables; especialmente la baja calidad de vida y escasa capacidad de compra de los consumidores filipinos (con una renta per cápita de unos 2.624euros/año, realmente reducida); también es un mercado con significativas dificultades para la “realización de negocios” (en el índice “DoingBusiness” ocupa el puesto 124 del mundo); se caracteriza además por una enorme complejidad logística (consecuencia de las 7.107 que configuran el país, aunque casi toda la población se concentre en 2 grandes islas: Luzón y Mindanao); la importación de carne de porcino está fuertemente gravada en Filipinas, existiendo una amplia casuística y volatilidad de los aranceles, así como ciertas barreras a la importación (como por ejemplo la existencia de cuotas máximas de importación).

En julio de 2019 se detectó en Filipinas la PPA, obligando al sacrificio de gran cantidad de cerdos a lo largo de todo el país; lo cual ha ido acompañado de un proceso de bajada de los precios del porcino en el mercado filipino, debido a la asociación que hacen los consumidores filipinos entre su seguridad sanitaria y la PPA.

Filipinas importa casi exclusivamente carnes congeladas de porcino (26,2% de las importaciones totales en volumen), despojos de porcino congelados (53,7%) y tocino (16,6%), quedando un pequeño resto de un 3% aproximadamente de importaciones de conservas y preparaciones de cerdo.

España es el primer proveedor de carne de porcino del mercado filipino al que aporta cerca del 26% de las importaciones realizadas por éste; le siguen como proveedores Alemania (cerca del 18%), Canadá (cerca del 15%), EU.UU. (cerca del 12%) y Francia (cerca del 11%).

En la actualidad, España se encuentra acreditada para la exportación de carne y productos cárnicos porcinos a Filipinas. En Noviembre de 2012, como resultado de las negociaciones mantenidas entre el MAPAMA y el Departamento de Agricultura de Filipinas, se alcanzó un acuerdo en el marco de las exportaciones de carne y productos cárnicos de porcino.

Desde 2013, las Autoridades filipinas reconocen automáticamente como autorizados para exportar a su país a los establecimientos cárnicos de porcino que estaban inscritos en la antigua Lista marco, que ascienden en la actualidad a 155.

El Gobierno Filipino suele condicionar las autorizaciones de importaciones de carne de porcino hasta compensar el déficit entre consumos+exportaciones y producción local.

Previo al proceso de importación de carne y despojos de porcino, es necesario que el importador filipino registre los productos a ser importados ante el National Meat Inspection Service (NMIS) y obtenga un Certificado de Registro de Producto (“Certificate of Product Registration” o CPR), el cual se concede por un periodo limitado de tiempo, por lo que será necesario renovarlo periódicamente.

Así mismo, para poder despachar la mercancía a su llegada a Filipinas, es necesario que cada partida disponga de un permiso o licencia de importación que otorga el “Buro of Animal Industry” del DA (BAI), la cual se expide de forma específica para cada envío y de forma previa a la salida de la mercancía de España. Esta licencia es solicitada por el importador y concedida al mismo, y recibe el nombre de “Sanitary and Phitosanitary Import Clearance” (SPSIC).

En el caso de la exportación de productos cárnicos procesados, las competencias recaen sobre la “Food and Drug Administration” de Filipinas (FDA), que no exige la preexistencia de una autorización país, ni tampoco que los establecimientos fabricantes formen parte de una lista de establecimientos autorizados a exportar a Filipinas. La FDA tampoco realiza visitas de inspección a terceros países para llevar a cabo ningún tipo de acreditación, ya que reconoce la certificación sanitaria llevada a cabo por las Autoridades Competentes del país de origen. La FDA se centra en el registro del producto. Para iniciar estos trámites de registro, el operador comercial debe disponer de un importador local autorizado por la FDA a importar estos productos; es decir, estar en posesión de una “Licence to Operate” (LTA) que concede la FDA.

Recientemente (2018), debido a la aparición de brotes de Peste Porcina Africana (PPA), el Departamento de Agricultura de Filipinas ha prohibido temporalmente la importación de animales vivos y carne de porcino procedente de China, Rusia, Ucrania, Polonia y Rumanía, lo cual podría tener un significativo impacto en la evolución de las exportaciones españolas y en los precios.

Caracterización del pais/mercado

Producción, consumo y autoabastecimiento de carne y productos del porcino

Balance de autoaprovisionamiento

Importaciones de carne y productos del cerdo

Principales proveedores de carne y productos del porcino

Tipologías de productos importados

Principales proveedores por tipología de productos importados

Exportaciones españolas al pais/mercado

Estructura y evolución de las exportaciones españolas por productos

Evolución de las exportaciones españolas de productos frescos y elaborados

Fuente: Interporc

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.