El MAPA ha presentado un borrador de Real Decreto para homogeneizar los controles en materia de bienestar animal con Europa, donde propone un aumento de superficie disponible por animal superior al marcado por la normativa europea.

La organización agraria rechaza esta propuesta porque implicaría una importante pérdida de rentabilidad. Por ejemplo, una granja media (2.000 cerdos) perdería 8.052 € anuales. Más teniendo en cuenta la coyuntura actual, en la que los ganaderos están sufriendo un aumento de los costes de producción del 40%.

A finales de junio, el Ministerio de Agricultura (MAPA) hizo público un borrador de Real Decreto mediante el que anunciaba que pretendía homogeneizar los controles en materia de bienestar animal con la normativa europea. Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) se opone frontalmente a esta nueva reducción de densidades en granjas porcinas, que no viene dictaminada por ninguna normativa europea, ni siquiera por la Directiva CE 2008/120 relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos, a la que hace referencia el borrador, y que indica las mismas densidades mínimas que actualmente ya son de obligado cumplimiento en nuestro país.

JARC considera que estos cambios no están justificados ni amparados en ninguna otra legislación comunitaria y harían inviable que los ganaderos puedan realizar las inversiones necesarias en sus explotaciones en materia de sanidad animal y sostenibilidad ambiental.

El borrador propone un aumento de superficie disponible por animal, que se traduciría en la práctica en una reducción de densidad y la consiguiente reducción de los ingresos de los ganaderos, en un momento en el que están soportando un incremento de los costes de producción del 40%.

JARC ha trasladado al MAPA, a través de COAG, la coordinadora que la representa a nivel estatal, que las granjas, como cualquier otra actividad productiva, fueron dimensionadas según las normativas vigentes de bienestar animal y gestión de deyecciones, entre otros, y que cambiar ahora su volumen de producción compromete su viabilidad y aboca al sector a una pérdida de competitividad debido a la falta de liquidez por realizar inversiones.

Además del incremento de costes que puede derivarse del aumento de trámites burocráticos, el apartado que más preocupa del borrador de Real Decreto por el fuerte impacto directo que puede llegar a tener en una granja, es el posible aumento de superficie disponible por animal, es decir, reducir densidades.

Jaume Bernis, jefe de la sectorial del porcino de JARC y COAG, declara que “El sector porcino catalán está totalmente comprometido con la salud y bienestar de los animales y cumple con las densidades que marca la Unión Europea, por tanto, rechazamos cualquier imposición de nuevas exigencias administrativas”.

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