La desesperación y la impotencia de muchos ganaderos de ovino, caprino y porcino se deja notar cada día que va pasando. “Esto va a ser la ruina, hay intermediarios que ya no quieren los corderos ni regalados” nos relata José Antonio Martínez, responsable de ovino de UCCL.

La situación es límite para estos ganaderos, y se va a agravar aún más si la Administración no actúa a tiempo. UCCL requiere la intervención inmediata en los sectores ganaderos que se han quedado sin mercado. Se apuesta por la puesta en marcha del almacenamiento privado, es decir, congelar la producción que no pueda absorber el mercado y sacarla cuando la situación se estabilice.

La Unión de Campesinos considera que esta medida está más que justificada ante esta circunstancia excepcional. El almacenamiento privado ya se hizo en otras ocasiones, por ejemplo, cuando hubo el problema con las vacas locas, o con la patata en el año 2005. “Está formula está y existe”, apunta UCCL.

Igualmente, desde UCCL se insta a la creación de una red de seguridad para intervenir si fuera necesario cualquier otro producto agrario que tenga graves perturbaciones de mercado debido a la crisis sanitarias del Covid-19, como puede ser el cerdo ibérico.

Tostón, lechazos y cabritos

Sin restauración, sin eventos, sin celebraciones el lechazo, el cochinillo o el cabrito están teniendo una falta de mercado considerable. Estos ganaderos no logran dar salida a su producción.

Hace muchos años el sistema de producción de las explotaciones ganaderas era distinto, con lo cual era más fácil para las granjas adaptarse y destinar a tostón o destinar a cebo en función de la situación del mercado y así canalizaban su producción. Esto hoy en día es imposible, las granjas están especializadas en una producción u en otra, por lo que es más difícil poder adaptarse.

UCCL estima que en los próximos cincuenta días se producirán en Castilla y León unos 600.000 lechazos y una parte importante podrán quedarse sin mercado, y deberían ser intervenidos por la administración para evitar el cierre de las explotaciones. Además en este momento las explotaciones de ovino se encuentran en el segundo periodo de parición.

En cuanto a lechones, en Castilla y León se produce al año el 65% de los cochinillos de España, estimando que durante este tiempo tendremos en el mercado en torno a 250.000 cochinillos que los ganaderos van a tener muy difícil de comercializar si la restauración y hostelería, donde se consume la mayor parte de los cochinillos, se encuentra cerrada y sin celebraciones familiares.

Además la situación actual ya se empieza a notar en las lonjas, y la semana pasada, la del 16 de marzo, el tostón y el lechazo se quedaron sin cotización por falta de demanda.

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